(Por. Euronews).- Dilma Rousseff ha dicho ante el Senado brasileño que siente “el gusto amargo y áspero de la injusticia”.
En su comparecencia, ante los 81 senadores de la cámara, la todavía presidenta de Brasil ha defendido su inocencia y asegurado que nunca ha hecho nada ni contra su país ni contra la Constitución.
Esta comparecencia ha sido el punto culminante del juicio político que se sigue contra Rousseff, apartada desde hace 3 meses del cargo. La presidenta brasileña está acusada de un crimen de responsabilidad, por alterar el presupuesto sin permiso del Congreso y pedir créditos a bancos públicos, aunque ella asegura que todo esto no es más que una farsa política y judicial, y un golpe de Estado encubierto.
Ahora se abre un tiempo de debate en el Senado brasileño. Este martes o miércoles, tendrá lugar la votación final.
Si al menos 54 de los 81 senadores votan contra Rousseff, ésta será destituida y el vicepresidente Michel Temer ratificado como presidente.