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By Florencia Tuchin
Agencia de noticias InnContext

La agricultura y la producción de alimentos emplean a un tercio de las personas trabajadoras, más que cualquier otra industria a nivel global. Los derechos laborales de las personas trabajadoras agrícolas, su libertad de asociación, los impactos en los Derechos Humanos al agua, la tierra y el territorio, el ambiente y la alimentación son algunos de las principales problemáticas de esta industria

De acuerdo a las recomendaciones de la OCDE, la industria agroalimentaria tiene la responsabilidad de conducir procesos de debida diligencia en Derechos Humanos, incluyendo la rendición de cuentas, donde sus principales impactos sean atendidos de manera preventiva y, en caso de abuso, se repare el daño. La rendición de cuentas es relevante tanto para la identificación de riesgos en derechos humanos, como para los procesos de comunicación externa y de elaboración e implementación de un plan para abordar estos impactos.

Abigail Vásquez Silva, integrante de Mujeres Unidas en Defensa de Jornaleras e Indígenas (MUDJI) y colaboradora del Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros Agrícolas de San Quintín (SINDJA) opinó que la información es fundamental para que las y los trabajadores agrícolas puedan defender sus derechos humanos laborales y también que debe considerarse a los que no saben leer, ni hablar español para que cada trabajador sea un defensor de sus derechos.

Jorge Acosta, Coordinador de la Asociación Sindical de Trabajadores Agrícolas y Campesinos (ASTAC) Relató que la producción de alimentos se convirtió en un negocio muy lucrativo, lo que ha llevado a que se den múltiples violaciones a Derechos Humanos, como los que provoca el uso indiscriminado de plaguicidas que afectan la salud de las y los trabajadores. Recomendó fortalecer la presencia de los sindicatos en todos los procesos que impliquen el respeto a los derechos.

El debate tuvo lugar en el VII Foro Regional sobre Empresas y Derechos Humanos, organizado por la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y el Grupo de Trabajo sobre la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales y otras empresas.

La mesa de diálogo “Del campo a su mesa: diálogos sobre debida diligencia en derechos humanos y rendición de cuentas en la industria agrícola”, fue organizada por Fundación Avina, impulsora del Proyecto Periplo, el cual agrupa a organizaciones y colectivos que trabajan en torno a la responsabilidad empresarial en materia de Derechos Humanos y derechos laborales de las y los trabajadores migrantes de la industria agroalimentaria.