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El pasado 30 de mayo de 2022, titulaba el editorial de esta manera “43 ANOS DE FRACASO POLITICO EN LOJA”, el mismo refleja la realidad de nuestras autoridades de elección popular, en trabajar por objetivos de estado cantonal, provincial y nacional, claro para ellos no es importante las políticas de Estado y más bien van por llenar sus bajos instintos estomacales.

El vídeo que circulo por las redes sociales, donde se observa una reunión del Prefecto, asambleísta y varios integrantes del movimiento oficialista CREO, reclamando puestos administrativos y más no en discutir las políticas de estado provincial, como el nuevo orden vial, el mismo que esta en total destrucción y nadie hace nada para buscar recursos para el mantenimiento de las mismas.

Este comportamiento, que hoy la tecnología lo pone en escenario público, posiblemente ha sido la costumbre desde el retorno de la democracia, no olvidemos que CFP-DP, PSC, ID, PUR-PCE, PRE, DP, SP, AP y ahora CREO, ganaron las elecciones, pero el poder administrativo era gobernado por el clientelismo político manejado desde el Congreso Nacional y de la legislatura provincial.

En 1981, asumió la Presidencia Oswaldo Hurtado Larrea, por la prematura muerte del Abg. Jaime Roldós Aguilera. En 1997, el diputado Fabián Alarcón Rivera, y en el 2000, Alfredo Palacios. asumen la Presidencia respectivamente, por los hechos que son de dominio público.

En todos los gobiernos elegidos democráticamente y los de transición, los “políticos” locales y los que vinieron a radicarse en esta provincia, incluso trajeron desde Quito a un ex militar para que ocupe el cargo de Gobernador, de igual manera en Predesur como en la EERSSA, regional 4 de la Contraloría, Justicia, Hidrocarburos, Salud, Corpecuador, Obras Públicas, Aduanas y así con varias instituciones donde se manejaba y se sigue manejado un excelente y apetitoso presupuesto económico.

Esta es la politiquería en Loja, que sale de un partido políticos, va a otro, forman movimientos, se salen y forman otro con el único afán de negociar la administración pública, independientemente de quien sea el gobierno de turno, en otras palabras se acomodan como fichas de ajedrez. El mejor ejemplo esta a la vista.