Oswaldo Burneo Castillo: “El Deber de los Patriotas”

La actual situación que vive el país, amerita llamar a una Asamblea Constituyente, o buscar un mecanismo de eliminar la constitución de 2008 y volver a la de 1998, con sus debidas reformas, considera Oswaldo Burneo Castillo

Loja.- El libro del economista Oswaldo Burneo Castillo, “Crónicas de un Estado Fallido” escrito desde una pluma netamente pluralista, pone a reflexionar a cualquier lector del deber PATRIÓTICO que deben asumir frente a los destinos del Estado ecuatoriano; la obligación moral de encauzar y forjar luchas de pensamiento, oratoria y de movilización ciudadana para restablecer el verdadero espíritu de instituciones de Estado, la decencia del verdadero servicio público institucional al pueblo ecuatoriano.

Oswaldo Burneo Castillo hace referencia exacta sobre el origen del Estado fallido; y, por primera vez en la historia política del Ecuador, su pluma, apunta directamente hacia los gobiernos seccionales y al efecto de presencia de gobernantes forjados en líneas oscuras de ideologías y con poco talante intelectual, en dichas instancias de poder de Estado. El Libro: Crónicas de un Estado Fallido, más que un libro de literatura política, social y económica; resulta que es un libro de consulta política y de estudio para fundamentar nuevos liderazgos de palabra política al interior de partidos y movimientos políticos del Estado ecuatoriano.

Constituyente hecho por el pueblo para el pueblo

El problema de las ideologías en las constituyentes, poco talento y conocimiento sobre Estado, rubrican modelos de constituciones hechas por sectas políticas foráneas, ideas que implantan modelos de normas para hacer fracasar la civilización política en los Estados como: Los impuestos, la educación, la democracia directa y representativa; e incluso han trastocado derechos fundamentales de libertades de expresión, voto y de culto religioso. El problema son las constituciones idealistas que dominan y controlan los Estados y los derechos de los pueblos, son las huestes que son activadas para los procesos idealistas que cumplen como seres programados, las metas del dictador de la secta política.

El Estado de la Revolución, en el caso del Ecuador, con raíces extranjeras de ideales del Siglo XXI elevada a normas constituyentes expresadas en la Constitución de Montecristi de la Revolución Ciudadana, conscientemente se alteró la historia del constitucionalismo ecuatoriano y se introdujo modificaciones fraudulentas a las Finanzas, a la educación, a los derechos de los ciudadanos, como elegir y ser elegido en la Constitución y el Código de la Democracia que describen el tipo de concursante para los eventos electorales y forma de contar la voluntad del pueblo. Mecanismos constitucionales y jurídicos con apariencia de derechos ciudadanos, hechos a la medida para el control del Estado y sociedad.

El Ecn. Oswaldo Burneo Castillo en el programa Expresión Politika que se transmite los sábados a las 07H30 por radio Planeta 106.1 F.M, diario La Hora y SR. Radio dijo que la constitución del 2008, “fue impuesta, no fue resuelta por los asambleístas que fueron a redactar la nueva constitución, la misma fue redactada y escrita por unos españoles, quienes impusieron a su conveniencia y del entonces presidente que gobernaba el país, ciertas normativas para protegerse y gobernar como una dictadura”.

Bajo estas condiciones -considera- amerita llamar a una Asamblea Constituyente, para volver hacer una nueva constitución como la de 1998. Caso contrario buscar un mecanismo de eliminar la constitución de 2008 y volver a la anterior, la misma que tenía elementos más democráticos, más participativos obviamente con sus errores que deberían ser reformados para una mejor gobernabilidad.

Con la constituyente se puede hacer absolutamente todos los errores que se han cometido, pero tiene que ser elaborada con la presencia de personas valiosas que determinen una mejor gobernabilidad para todos, porque actualmente el país está en un estado de indefensión, asevera.

Recuerda que el Ecuador nace en circunstancias fallidas, porque el propósito principal era la Gran Colombia, porque el gran sueño de Simón Bolívar era conformar una gran nación, pero la ambición de ciertos generales y subalternos que se dividieron como parcelas este gran territorio, fracasando este gran sueño del Libertador y el Ecuador nace con nombre métrico circunscrito a la línea equinoccial.

El Estado Fallido en los Gobiernos Seccionales

El mal ejemplo del estado fallido nacional, ha sido copiado exacto, sin modificación alguna por parte de los beneficiarios del estado fallido cantonal. La AUTONOMÍA MUNICIPAL, alertó a las mentes corruptas de políticos locales y enfilaron sus ansias económicas en hacerse de candidaturas para la conducción de la Alcaldía de Loja; la capacidad, experiencia y liderazgo queda a un lado frente al beneficio y riqueza que ofrece la autonomía municipal.

El libro del Estado Fallido de Oswaldo Burneo expresa claramente sobre la voracidad del recurso económico por seguir construyendo un FEUDO POLÍTICO que sostenga al gobernante en el poder.

La nómina del Municipio de Loja, según Oswaldo Burneo en su libro destaca: “Loja es una ciudad de 200 mil habitantes y aproximadamente, mantiene una nómina de que supera los 3000 empleados, donde se han dilapidado todos los ingresos que no guarda relación con el tamaño de la ciudad. En sus departamentos de servicio no son más que claustros para botines políticos donde se cumplen compromisos de campaña, además de compadrazgos y compromisos con parientes, rezagando la atención eficiente para la ciudad”.

El Deber de los Patriotas

El Estado Fallido obliga a la movilización de todos los ciudadanos de Estado, para instaurar decencia en los Gobiernos Nacional y seccionales de todos los niveles; la corrupción de funcionarios obedientes al gestor de bonanzas de mantener económicamente huestes políticas que produce las ideologías y son introducidas en el Estado en forma de burocracia; indecencia de FEUDOS POLÍTICOS cuya factura será emitida hacia el pueblo en general, por parte de autocracias déspotas, que son las gestoras de las desgracias administrativas y financieras del Estado, que a la larga resultan ser LOS ESTADOS FALLIDOS.

Frente a esa voracidad de “cacocracia”, existe un deber de determinación de valor cívico de libertad; la defensa del Estado por parte de Patriotas, quienes imbuidos por deber y voluntad de lucha, puedan plantar el camino de la dignidad y de la decencia de gobernantes y políticos en el ejercicio de la gobernabilidad de las instituciones de Estado. Hablar con claridad y valentía sobre la gobernabilidad de los dictadores; de sus obras con sobreprecio y de actos de gobierno que restan las bases del republicanismo y de los derechos de los seres humanos; será el deber del PATRIOTA hoy en día.

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