Por: (Lindon Sanmartín Rodríguez S. R. Radio)
Loja.- A los 56 años, la memoria colectiva de Loja volvió a activarse. Hace pocas horas, exestudiantes del colegio Experimental Bernardo Valdivieso, protagonistas de la histórica Posta de la Lojanidad de 1970, rindieron un homenaje simbólico a aquella gesta juvenil mediante un mural conmemorativo, considerado por analistas como uno de los mayores puntos de inflexión en la historia política y social de la provincia.
El mural, ubicado frente al Hospital Regional y Docente Isidro Ayora Cueva, evoca la acción emprendida por cerca de 60 jóvenes que, cruzando el Callejón Interandino y los Andes ecuatorianos, llevaron un mensaje directo al entonces presidente del Ecuador, Dr. José María Velasco Ibarra: Loja exigía infraestructura, atención estatal y condiciones para salir del subdesarrollo.
Para Pablo Sanmartín Rodríguez, director del programa Expresión Politika, que se transmite por la alianza informativa Diario La Hora, S.R. Radio y radio Planeta 106.1 FM, este acto no solo representa una hazaña histórica, sino un llamado vigente a la reflexión colectiva. “Aquella rebeldía juvenil nos obliga hoy a preguntarnos qué ha conseguido Loja desde entonces”, sostiene.
Pablo Sanmartín Rodríguez enfatiza que la Posta de la Lojanidad debe analizarse junto a otro momento clave: el movimiento federalista liderado por Manuel Carrión Pinzano, ambos considerados hitos determinantes en la construcción de la identidad política provincial.
La visita presidencial y la deuda histórica
En este contexto de memoria y cuestionamiento, se anuncia una posible visita de dos días del presidente del Ecuador, Daniel Noboa Azín, a la ciudad de Loja, según información preliminar de la Gobernación provincial. La expectativa ciudadana es alta, aunque también se percibe un ambiente de nerviosismo entre autoridades locales.
“¿Por qué tiemblan las autoridades ante la llegada del Primer Mandatario?”, se pregunta Pablo Sanmartín Rodríguez, recordando que en 1970 jóvenes sin recursos ni preparación técnica asumieron el riesgo de cruzar el país para exigir lo que hoy sigue siendo una deuda histórica: desarrollo real, infraestructura y planificación.
¿Qué ha conseguido Loja en más de 50 años?
El arquitecto David Brito aporta una reflexión crítica: en las últimas décadas, la provincia parece haber caído en una peligrosa pasividad ciudadana. “A veces recorremos la provincia y pareciera que no existiera un consejo provincial; recorremos la ciudad y dudamos del rol del municipio. Hay un silencio absoluto”, afirma.
David Brito sostiene que Loja ha perdido oportunidades históricas debido a la falta de unidad, la ausencia de liderazgos sólidos y una clase política más enfocada en intereses personales que en un proyecto colectivo de desarrollo.
“La ciudadanía ha abandonado uno de sus deberes fundamentales: pensar, razonar y exigir políticas públicas que orienten correctamente el uso de los impuestos en vialidad, conectividad, producción y movilidad”, concluye.




