Uganda. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo y Uganda, en medio de crecientes preocupaciones por la expansión regional de la enfermedad.
La decisión fue anunciada por la OMS tras evaluar la evolución del brote y consultar con las autoridades sanitarias de ambos países. El organismo aclaró que la declaratoria busca fortalecer la coordinación global y acelerar el envío de recursos internacionales, aunque no representa una pandemia como ocurrió con la COVID-19.
El principal foco de contagio se concentra en la provincia de Ituri, en el este de la República Democrática del Congo, donde se han reportado cientos de casos sospechosos y decenas de fallecimientos. También se confirmaron contagios en Uganda, elevando las alertas sanitarias en la región.
Las autoridades indicaron que el brote está provocado por el virus Bundibugyo, una variante poco frecuente del ébola para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados, situación que dificulta las tareas de contención.
Los primeros casos fueron identificados en Mongwalu, una zona minera con alta movilidad poblacional. Posteriormente, el virus se extendió hacia Bunia y otras áreas cercanas, impulsado por desplazamientos de personas que buscan atención médica.
La OMS advirtió que la proximidad de las zonas afectadas con las fronteras de Uganda y Sudán del Sur, junto a la presencia de grupos armados y la inestabilidad regional, incrementa el riesgo de transmisión transfronteriza.
El ébola es una enfermedad grave que se transmite por contacto directo con fluidos corporales infectados o superficies contaminadas. Entre los síntomas se encuentran fiebre, vómitos, diarrea, dolores musculares y hemorragias internas y externas.
Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica reforzada mientras continúan investigando el alcance real del brote y el número de contagios en la región.

