ESTACIÓN ESPACIAL ORIÓN.- (Redacción Lindon Sanmartín Rodríguez).- La humanidad está un paso más cerca de consolidar su presencia en el espacio profundo. Tras completar una trayectoria crítica alrededor del lado oculto de la Luna el pasado 6 de abril de 2026, la tripulación de la Misión Artemis II ha iniciado formalmente su viaje de regreso a casa.
La nave espacial Orión, que transporta al comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, abandonó la esfera de influencia lunar este 7 de abril.
Este hito marca el punto donde la gravedad terrestre vuelve a ser la fuerza dominante, guiando a los astronautas hacia un histórico amerizaje en el Océano Pacífico programado para el 10 de abril.
Un registro visual sin precedentes
Durante su paso por el hemisferio lunar no visible desde la Tierra, la tripulación logró capturar imágenes detalladas de la Cuenca Oriental. Este colosal cráter de 965 kilómetros de ancho sirve como frontera geológica entre las caras visible y oculta del satélite.
Las fotografías revelan con claridad las antiguas coladas de lava que narran el pasado volcánico de la Luna, ofreciendo datos de inestimable valor para la comunidad científica internacional.
Tres años de preparación para diez días de gloria
El éxito de esta misión, que despegó el 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, es el resultado de un entrenamiento intensivo de tres años.
Dentro de la cabina, la moral se mantiene alta; una reciente fotografía grupal junto a «Rise», su indicador de gravedad cero, simboliza el triunfo del ingenio humano sobre los límites de nuestra atmósfera.
Este viaje no solo representa un sobrevuelo técnico, sino la validación de los sistemas que permitirán, en un futuro cercano, que la especie humana vuelva a pisar el suelo lunar bajo el programa Artemis. (Con información de la NASA).




