(Diario LA HORA).- Si las emisiones se mantienen como hasta ahora, el volcán Reventador no causará mayor afectación a poblaciones aledañas como El Chaco, El Salado y El Reventador, indicó Patricio Ramón el vulcanólogo del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional.
En este momento, el área de incidencia del material piroclástico es de aproximadamente 4 km desde el cono, mientras que la carretera, el oleoducto y los poblados están a una distancia de ocho kilómetros y más.
La actividad del coloso, que aumentó hace algunas semanas, ha sido explosiva, a diferencia de febrero, cuando se encontraba en una etapa efusiva de lava.
Ayer se produjeron 35 eventos de largo período de sismicidad, seis explosiones y 22 señales asociadas a caída de rocas, según el informe diario del IG, en el que se especifica que el volcán “mantiene una alta actividad sísmica”.
Aun así, Ramón descartó que se pudiese producir un evento como el de 2002, cuando la ceniza llegó hasta Quito, porque “no hay suficiente material acumulado” en el domo que se ha formado en el cono, del que se desprende una parte del material solidificado, cada vez que existe presión de los gases internos.
Situación
El Reventador, ubicado a 3.485 metros sobre el nivel del mar (msnm), es uno de los volcanes más activos en el país y desde 2002 ha presentado actividad todos los años (excepto en 2006 y 2011), con una prolongación de semanas o meses.
Durante la fase actual, se prevé que continúe la expulsión de ceniza y otros materiales, aunque no se puede determinar la potencia ni frecuencia.
Una de los escenarios que prevé Ramón, es que se produzca una emisión con flujos piroclásticos que descienda por los ríos, pero esto depende de la presión interna del volcán.
Hasta el momento, pequeñas láminas de ceniza han sido visibles en poblados al sureste del volcán, como El Reventador, El Chaco y El Salado.
Según el técnico de turismo del Municipio de El Chaco, Marco Chacón, una finca a la altura de 2 mil 500 metros sobre el nivel del mar ha resultado afectada. “Allí se ven daños en los pastos y el ganado, pero es un caso aislado”, dijo al aclarar que a la parte baja no llegó nada de ceniza.
Atractivo natural
Debido a la actividad del coloso, el número de turistas extranjeros a la zona ha aumentado, porque van allá para estudiar, dijo Chacón. También hay visitantes que siguen acudiendo a las cascadas del Río Malo y Río Codo, así como a la de San Rafael, que están en la parte baja del volcán, cerca del inicio de la caldera. “No hay problemas ahí porque está distante”, señaló.
Vigilancia
Tres estaciones sísmicas, entre los 2.000 y 3.000 msnm, registran la actividad del volcán. Además, existe observación satelital e infrarroja para medir emisión de gases de azufre y la temperatura del volcán.
El Dato
Este viernes se determinará si es necesario aplicar un plan de precaución en la zona.

