Quito.- (Diario EL UNIVERSO).- Se logra el primer reimplante de brazo en el país. Paciente fue mensajero que sufrió accidente vial.
Después de tres meses, Hugo Puchaicela regresó a casa. Lo primero que hizo fue abrazar a sus tres hijos que no había visto durante ese tiempo, que pasó internado en el Hospital de Los Valles, en Quito.
Volvió a la vida, pero sus imágenes son escasas de lo que le ocurrió el día de su accidente, en la calle Diego de Vázquez (en el norte de Quito).
“Me llamaron por teléfono, me estacioné con mi moto detrás de un carro que transporta gas y sentí que algo me impactó desde atrás, de ahí ya nada recuerdo”, expresa Puchaicela.
Ese día regresaba a su trabajo luego de realizar cobros y entregar correspondencia.
Lo siguiente de la historia sobre su accidente se lo contaron, días después, cuando despertó en el hospital.
“Hay un video en donde se ve cómo me impactan el lado izquierdo de mi cuerpo, se desprende mi brazo y queda encima de la moto y yo a un costado. Un compañero de trabajo que pasaba por el sector me reconoció porque estaba con el chaleco de la empresa. Y subió a avisar a mis jefes”.
Puchaicela relata que después sus compañeros de trabajo llamaron al cirujano plástico José Ruiz Echeverría y le comentaron el caso.
“Él hizo que coloquen el brazo en una funda con hielo y me trasladen al hospital. Me hicieron una cirugía de doce horas y me desperté a los tres días de que ocurriera el accidente. Luego, a los siete días una enfermera me contó que no tenía brazo pero me daba la vuelta y el brazo estaba ahí, enyesado”, detalla Puchaicela.
En tanto, el cirujano José Ruiz recuerda que a las cinco de la tarde del 11 de diciembre pasado estaba en el hospital y recibió una llamada en la que le contaban que un paciente perdió el brazo en un accidente de tránsito. El sugirió que el miembro que se desprendió del cuerpo sea colocado en una bolsa de hielo.
Este procedimiento fue determinante para mantener en buen estado al brazo hasta que el paciente llegara al hospital y pudieran hacerle una intervención quirúrgica.
“Empezamos el procedimiento a las 18:00 y después de dos horas terminamos toda la cirugía. Lo primero que había que hacer era reestablecerle el flujo sanguíneo, se habían colocado dos equipos. Había que remontar la parte vascular para que tenga una irrigación en ese brazo, se hizo un injerto de vena por arteria, que ahora está solidificada. Después se fijó con tres alambres a todo el brazo para dejarlo estabilizado en una posición. Posterior a eso, comenzamos la reconstrucción de los músculos y de los nervios para que tenga inervación el brazo”.
El especialista añadió que lo importante para el éxito de la cirugía fue tratar inmediatamente en el quirófano este tipo de casos.
Una de las posibilidades de riesgo que tenía preocupados a los médicos era que se produzca una infección agresiva y el paciente pudiera enfrentar una trombosis o una infección que le pudiera ocasionar la pérdida del brazo.
Tres meses después, el paciente empieza la recuperación a pesar de la infección agresiva que tuvo. En el hospital le desarrollaron 34 cirugías que determinaron que el brazo logre ser salvado al reimplantarlo.
Mientras, el cirujano, especializado en Brasil, va explicando con las radiografías la evolución del paciente, el cual había perdido todo el antebrazo y los tejidos del brazo. Se puede observar cómo los huesos están unidos completamente.
“La evolución fue exitosa”, insiste el médico. Explica que en un lapso, de entre cuatro y seis semanas, después de la intervención, el tejido que quedó se reconstruyó y otros fueron eliminados. Ahora el brazo, con injertos, está completamente integrado convirtiéndose así en el primer reimplante de brazo realizado en el país.
Ahora, el paciente deberá asistir regularmente a la fisioterapia para recuperar el movimiento. Se espera que dentro de ocho meses a un año empiece a tener pequeños movimientos y que en un lapso de tres a cinco años se recupere. La literatura médica refiere de una recuperación del 50% y 70% del movimiento del brazo. Ruiz explicó que no podrá contar con el ciento por ciento del movimiento, debido a que es un brazo reimplantado con nuevos tejidos.
“Podrá tomar pequeñas cosas, con una cuchara”, afirmó.
El cirujano sostiene que este procedimiento es muy complejo porque debe reconstruir los nervios, arterias y músculos y como sufrió una infección perdió tejidos que tuvieron que volverse a hacer. Destaca que la juventud y el deseo de vivir de Hugo Puchaicela fueron determinantes para que tenga una evolución favorable a estas cirugías.
Los médicos tenían previsto que este paciente continúe la rehabilitación en su hogar, mientras él anhela retornar a su trabajo de mensajero.
Textual: Lideró equipo médico
José Ruiz Echeverría
Cirujano plástico
“Lo primero que había que hacer era restablecer el flujo sanguíneo, se habían colocado dos equipos… se hizo un injerto de vena por arteria, que ahora está solidificada”.

