Loja.- (Diario LA HORA).- A pesar que Loja es catalogada como la capital cultural del Ecuador no dispone de los espacios físicos adecuados para difundir la cultura. Existen centros de exposiciones, teatros, museos pero se ha descuidado a las bibliotecas.
Por ejemplo, en la biblioteca municipal, ubicada en el centro de la ciudad, no disponen de un área para procesos técnicos adecuados y las instalaciones quedan reducidas para las cerca de 300 personas que acuden diariamente.
Falta de espacio
Iria Gálvez, coordinadora de la biblioteca central, indicó que en las tardes el número de usuarios aumenta y el espacio físico resulta pequeño.
Incluso, el mismo repositorio de libros requiere una ampliación; en la actualidad existen 10 mil libros, y por la falta de espacio varios de ellos deben permanecer encartonados.
En la biblioteca recientemente se implementó el “Rincón infantil” con dos mesas y dos sillas pequeñas pero en el futuro el espacio deberá ser ampliado.
Empirismo y riesgos
“Nosotros reponemos algunos libros que están mutilados pero lo hacemos de forma empírica”, señaló Gálvez tras destacar que esas tareas debe asumirlas un equipo especializado.
Ahora mismo las bibliotecarias levantan un archivo informático de los libros existentes para asignar los pedidos ya no de memoria sino de forma más técnica.
Los libros más antiguos poseen hongos y ácaros, y aunque por dos ocasiones el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) fumigó el lugar, aquello no es suficiente.
Las bibliotecarias constantemente sufren de infecciones a la garganta y a los ojos debido al polvo, eso pese a usar mascarillas y guantes a la hora de manipular los libros.
Percepción
Mariela García, responsable del Archivo Histórico de Guayaquil y Coordinadora de Fondos Culturales, indicó que otra realidad viviera Loja si la biblioteca central contará con los insumos y especialistas necesarios para conservar lo que se tiene.
“Esa no es una biblioteca de un pueblo que se precie de ser culto” enfatizó tras precisar que es necesario emprender en programas de gestión cultural que motiven a los niños y a los jóvenes a la lectura.
Por su parte, Adriana Jaramillo, jefa municipal de Cultura, indicó que la idea a futuro es modernizar la biblioteca central con un espacio físico más grande.
EL DATO:
10 mil dólares se asignó a la biblioteca central para la adquisición de libros y textos.

