Un éxito caminata internacional Wayakuntu 2013

Calvas.- Loja.- Conforme estuvo previsto el día jueves 19 de Setiembre se día inicio a la caminata Wayakuntu, el acto de inauguración se dio a partir de las 07h15 en el Parque Central de Cariamanga con la presencia de caminantes nacionales e internacionales 12 peruanos, 2 bolivianos, y 18 ecuatorianos entre los que participaron hombres y mujeres. Y más participantes que hicieron la caminata en pequeños tramos.

El Sr. Alex Padilla Alcalde de la municipalidad de Calvas dio el saludo protocolario a las autoridades de Perú y Ecuador así como a los participantes de este evento.

El Sr. Alfredo Flores en representación de la municipalidad enfatizó sobre la importancia de este evento que ha originado la integración binacional y Felipe Varela en representación de los caminantes entrego al organizador Rodrigo Hidalgo Bravo un pututo como muestra de gratitud por el entusiasmo puesto para este tipo de acontecimientos.

El Arqueólogo Raúl Zevallos en representación del Ministerio de Turismo de Perú y del complejo arqueológico Aypate supo manifestar que estos eventos persiguen encontrar la identidad de grandes pueblos que existieron y que ha dejado un legado material e inmaterial que habla por sí solo de nuestro pasado.

Rodrigo Hidalgo organizador del evento caminata Wayakuntu 2013 dejo constancia de su agradecimiento a las musicalidades de Calvas y Ayabaca, al ministerio de Cultura de Perú y al de Turismo de Loja así como al cuerpo de bomberos de calvas, al hospital José Miguel Rosilló, a los medios de comunicación y a la empresa privada que se sumó a esta actividad de integración y de reencuentro de pueblos ancestrales. Finalmente Alishon Ibarbo reina de la provincia de Loja hizo el corte de la cinta y dio por iniciada la caminata.

Primer tramo:

Al compás de los sonidos el Pututo y con las banderas flameando los caminantes empezaron la caminata por la calle 18 de noviembre hasta llegar al barrio la Fragua en donde los esperaban los niños y niñas de la escuela Rigoberto Loaiza con una calle de honor y banderines, fue emocionante cuando los caminantes estrecharon la mano de los y las estudiantes como una muestra de agradecimiento.

Los caminantes fueron escoltados hasta el Barrio Pueblo Nuevo por los elementos de la policía municipal en sus motocicletas.

Luego de unos 45 minutos de caminar norte sur los caminantes visitaron los petroglifos de Piedras Negras mudos testigos de la existencia de una cultura ancestral que dejo huellas y mensajes en cada piedra con incisiones.

En este lugar hay petroglifos con espirares convexas y con figuras humanas similares a las existentes en Samanga Perú.

Llegando casi a la cumbre del cerro Pan de Azúcar se encuentra un mirador natural que permite admirar la ciudad de Cariamanga y sus alrededores.

En las casas campestres los caminantes se abastecieron de agua y continuaron su camino hasta llegar al sitio denominado Chulla Faique que es la intersección de la carretera Cariamanga Sanguillín con el camino pedestre que recorrieron.

Al pasar los caminantes por Chalacanuma el cuerpo médico del Hospital José Miguel Rosillo de Cariamanga les brindó ayuda y continuaron la caminata escoltados por la ambulancia hasta la comunidad del Toldo en donde a más de hacer un descanso aprovecharon para disfrutar de los platos típicos de la localidad.

El camino los esperaba, se levantaran nuevamente y con gran entusiasmo retoman su equipaje y continúan hasta el sitio Las Pircas, aquí el cuerpo médico continua su trayecto hasta el sitio Pasallal, mientras que los caminantes ingresan a un camino ancestral cubierto de un pequeño bosque que los protege del calor e inician el recorrido de los extensos muros hechos con piedra.

Son más de 3 kilómetros y los caminantes los recorren en forma paralela hasta llegar al descenso del cerro Sununga.

Cada paso se vuelve más difícil por la pendiente, las rodillas y los muslos son los primeros en sentir el cansancio, sin embargo la fortaleza de cada caminante los inspira en continuar hasta llegar a la comunidad de Pasallal, ahí los habitantes del sector los esperan para compartir momentos de hermandad y el cuerpo médico para prestar ayuda.

Luego de cenar para confraternizar con la comunidad se hace una fogata y se comparte la música y el baile.

El cuerpo de bomberos una vez que ha evaluado el caudal del rio hace conocer que no se podrá pasar el rio a la hora prevista ya que ha crecido, por lo tanto se resuelve entre todos postergar la salida de las 03h30 para las 08h00.

Segundo tramo:

Una vez que aparece el sol el personal del cuerpo de bomberos se traslada al rio Calvas para instalar una cuerda que permita dar seguro a cada caminante para que pueda cruzar hasta la república del Perú, momentos que son aprovechados por algunos caminantes para disfrutar de la frescura de las aguas.

El sol ya está sobre los caminantes y es hora de empezar a subir las cuestas que están junto al cerro Macuangue, la vegetación es escasa, faiques, unos escasos ejemplares de palo santo y más arbustos que cubren el rocoso camino.

Entre este inhóspito terreno llegan a una escuela que se beneficia de unos pocos paneles solares para el funcionamiento de las computadoras, ahí los esperan los niños y las niñas y la gentileza de una maestra, no hay mochilas sino alforjas tejidas por las artesanas del lugar.

Los estudiantes estaban sorprendido des ver gente extraña, de escuchar mensajes de unidad de identidad, para ellos era un suelo lo que estaban viviendo con gente extraña que los visitaba.

Se despidieron y continuaron con la caminata, el ascenso era más inclinado y el sol más intenso, luego de 4 horas llegaron a la comunidad Calvas de Samanga, ahí recibieron el afecto de la comunidad y de los estudiantes de los planteles educativos, se tomaron un descanso, se abastecieron de agua y comieron algo ligero y al rato continuaron la caminata.

Querían que recuperar el tiempo perdido.
Santos un compañero caminante de unos 64 años de edad pidió que lo esperaran para visitar una familia así que Jacobo, Vladimir y Rodrigo decidieron esperar y el resto de caminantes debían continuar.

Cuando habían pasado 30 minutos y al ver que no llegaba Santos continuaron a paso suave en espera de que se incorpore en el camino o algún familiar le facilite una acémila para que nos alcance, cuando habían caminado unos 30 minutos ya estaban alejados del caserío, regresaban a ver hacia atrás y al ver que no pareia el compañero decidieron esperar mientras a lo alto se escuchaba a los compañeros que llamaban.

Mientras unas dos caminantes se acercaban en asemilla, la preocupación había crecido en los caminantes que estaban esperando, luego de un dialogo entre ellos decidieron enviar a Jacobo de regreso a la comunidad de Calvas de Samanga a recabar información.

Cuando regreso el caminante solo era señal que el esfuerzo había sido en vano, no lo logro localizar. Entonces decidieron continuar con la esperanza de que en algún momento los alcanzara’ y sobre todo disponía de familia que lo podían ayudar.

Llegaron al sitio Pampas de Romeral o Sauce a las 5 de la tarde habían perdido mucho tiempo, aquí encontraron aun a la Sra. Carmen quien había preparado el almuerzo, también estaban dos caminantes Gloria y Gladys que les informaron que el caminante Santos se había adelantado y que estaba en el primer grupo, eso les reconforto.

Se alimentaron y continuaron el viaje, entre dialogo y dialogo el camino; Rodrigo disfrutaba compartiendo los conocimientos de astronomía y todos juntos admiraban las estrellas.

Así la caminata era más llevadera admirando las constelaciones y la vía láctea. Ya en el sitio La Huaca no encontraron a los compañeros, era señal que se habían trasladado hasta la comunidad de El Toldo de Samanga.

A pesar de haber sido el día extenuante, se encontraron nuevamente todos los caminantes, cenaron, armaron sus campamentos y disfrutaron el calor de hermanos y del calor de una improvisada fogata.

Tercer tramo:

El día sábado 21 de septiembre apenas amaneció desayunaron y continuaron el viaje, querían ver el equinoccio, para ello el lugar más adecuado era el sitio las Huacas, en este lugar hay varios monolitos considerados sagrados.

Fue sorprendente ver que los rayos el sol empezaron a iluminar y a producir sombras que señalaban otros Apus sagrados.
Los moradores de este sector se habían impresionado de lo que hablaban los caminantes, estaban recibiendo el equinoccio y con ello comprobando la astronomía ancestral en base a las sombras que producían los monolitos, las personas incluidos tres niños se sumaron a la caminata.

Seguían ascendiendo por los caminos ancestrales mientras que a cada paso contemplaban la inmensidad de las cordilleras de los andes ubicadas en el Ecuador, caminaban paralelamente frente a los cerros Afiladeras y del Apu el Balcón.

Fue triste observar como algunos campesinos del lugar talaban el bosque nativo y peor aún ver como un incendio provocado arrasaba con plantas y animales que aclamaban por auxilio.

Casi nada pudieron hacer los caminantes solo ver como se consumía el fuego con un incendio provocado, la vegetación nativa ya estaba cenizas y se extendía hacia la cumbre donde se encuentra el centro ceremonial Aypate.

Entre las llamas se podía observar el brillo el alambre nuevo que había sido colocado para cercar, ya no había el camino ancho el cerco lo había estrechado.

Cuando llegamos a Aypate narra Rodrigo Hidalgo,  los niños habían aprendido a tocar el pututo y eran los portadores de las banderas, llegaron emocionados lo habían logrado, viviendo tan cerca era la primera vez que llegaban a este sitio ancestral.

Los caminantes se reencontraron y aprovecharon para intercambiar experiencias, y al ingreso estaba Julia una amiga más que arqueóloga que les brindó un exquisito almuerzo a nombre del Ministerio de Cultura del Perú.

Sin perder tiempo al ritmo del pututo comentaron a caminar la ultima parte de este tramo, se volvía más emocionante ver a los caminantes como sacaban fuerzas para caminar con fortaleza para llegar a su meta, cada metro de camino que avanzaban era como si una energía especial los cobijaba.

Se veía en sus rostros la alegría y también el respeto que expresaban a este lugar sagrado en el que habita el espíritu de hombres y mujeres que dieron su vida por dejar como herencia la libertad y la unidad.

Cuando llegaron a la imponente estructura arqueológica, el sol estaba cayendo y sus rayos abrigaban el fresco viento que surgía de las alturas.

Los caminantes de dispersaron en grupos e iniciaron el recorrido por el centro ceremonial Aypate. Los arqueólogos y antropólogos del Ministerio de Cultura de Perú eran los encargados de explicar científicamente la razón de cada lugar.

Fue espectacular admirar el crepúsculo o puesta del sol, la emergía permitía meditar y reflexionar era el ocaso del día del equinoccio, día en que aparentemente ante nuestra vista el sol sale por el este y se pierde por el oeste.

En la noche luego de cenar se compartieron con hermandad momentos de alegría al pie de una fogata y finalmente fueron a descansar en sus campamentos.

Cuarto tramo:

El día 22 se trasladaron en vehículo desde Aypate hasta cerca de Ayabaca, faltando un kilómetro iniciaron la caminata y entraron a la ciudad, ahí estaba la población y una escuela con su banda para acompañar a los caminantes en el ingreso, recuerda Rodrigo Hidalgo.

Así lo hicieron -dice- contagiados de alegría de haber cumplido un sueño, de haber hecho realidad la integración, de haber logrado en cada caminante que asuma con tenacidad la defensa de la naturaleza y la cultura ancestral, de haber logrado conocer la identidad, en esta caminata ha crecido la familia chaski ya no eran 7 los que habían culminado la caminata sino 34, también se había logrado involucrar a las comunidades para que sean ellas mismas las actoras de su propio desarrollo.

Cuando arribamos a la Plaza de Armas o Parque de Ayabaca estaban las autoridades a nuestra espera, se desarrolló un nutrido programa en el que nos dieron la bienvenida y la participación de artistas de Ecuador y Perú, hubo poesía danza y música en donde se destacó el canta autor Christian Loaiza y el grupo de danza de uno de los colegios de la localidad.

Luego hubo la intervención de diferentes autoridades y finalmente el organizador de la caminata Rodrigo Hidalgo expreso su agradecimiento a las instituciones y personas que han colaborado para la feliz realización del evento e hizo la entrega de afiches, guías de turismo, tarjeta y camisetas donadas por el ministerio de turismo de Loja.

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