Quito.- (Andes).- Siete ciudadanos que fueron detenidos el pasado jueves tras un operativo policial, realizado en una clínica clandestina de tratamiento de alcohol y droga en el norte de Quito tienen cargos de presunta trata de personas.
En la audiencia realizada el viernes, la jueza María Rivera ordenó la prisión preventiva para seis de los detenidos y la prohibición de salida de país para un séptimo presunto involucrado, quienes fueron detenidos en el lugar ubicado en el barrio Pisulí, donde las autoridades investigaban la supuesta presencia de David Romo, un joven desaparecido desde mayo.
Del centro ilegal fueron rescatados 17 jóvenes y un menor de edad, quienes aparentemente permanecían encerrados contra su voluntad para rehabilitarse de adicciones, sin embargo, relataron que los tratamientos incluían torturas con descargas eléctricas y otras vejaciones.
En la diligencia se incautaron listas de internos, sueros, medicamentos, celulares, computadoras, chalecos antibalas y títulos de propiedad. Las posibles víctimas permanecen en varios centros de asistencia médica, donde fueron trasladadas, por personal del Ministerio de Salud.
Según datos de la Fiscalía, durante el 2013 fueron intervenidas unas 20 clínicas clandestinas de rehabilitación de adicciones, de donde pudieron ser rescatadas 500 víctimas.
El mayor número de este tipo de centros intervenidos se registra en Pichincha (7), seguido de Guayas (4); Azuay, Imbabura, El Oro (2); Tungurahua, Cotopaxi, Los Ríos, Manabí, Napo (1).
La rehabilitación de adicciones se realiza de manera ambulatoria dentro del sistema de salud estatal y para casos extremos existen 17 clínicas de rehabilitación, regidas por el Ministerio de Salud Pública en el ámbito nacional.
Las autoridades dieron con el centro, gracias a la investigación abierta por el joven estudiante universitario David Romo, que se encuentra desaparecido desde mayo pasado. Al menos tres de los internos en la clínica clandestina aseguraron haber visto allí a Romo, sin embargo, su familia aseguró que el joven desaparecido no tenía ningún tipo de adicción y dudan que haya estado allí.

