Quito (Pichincha).- La Intendencia General de Policía de Pichincha, la Agencia de Regulación y Control Hidrocarburífero (ARCH), Policía Nacional, Fuerzas Armadas y Comisaría de Policía ejecutaron un operativo ordinario de control de distribución del gas doméstico.
Las autoridades se ubicaron durante todo el día en sectores estratégicos de la ciudad, para procurar que la ciudadanía pueda adquirir con normalidad el combustible y mantenga la calma, ante la especulación de supuesta escasez en los últimos días.
Edwin Castelo, intendente general de Policía de Pichincha, dijo que se decidió crear la venta directa al público y terminar con la especulación. Él aclaró que no existe escasez del producto, sino que el traslado de los camiones hasta la ciudad capital ha sido retrasado por el mal tiempo del clima, complicando a los centros de acopio establecidos.
Los representantes de la ARCH aclararon que el problema se inició con la ruptura de la vía que conecta a la Costa con la Sierra del país, suscitada en días anteriores, complicando las labores normales de abastecimiento del gas licuado de petróleo, pero todo se está solucionando.
“Estamos haciendo el seguimiento a los carros que llevan el gas doméstico para negocio. Deben tener el 20% en bodegas y repartir el resto para los domicilios, de no cumplir esa situación estamos poniendo a órdenes del juez de contravenciones y la ARCH, para impartir sanciones que llegan desde 25 hasta 50 salarios mínimos, como de 2.000 a 5.000 dólares de multa”, recomendó el intendente de Policía de Pichincha.
El cilindro de GLP debe costar máximo hasta tres dólares, según la distancia donde se entrega. La ciudadanía debe denunciar cualquier abuso a este acuerdo entre autoridades competentes y negociantes.

