Quito.- (Andes).- El excapitán de la selección ecuatoriana de fútbol, Álex Aguinaga, dijo que le encantaría jugar un partido de fútbol por la paz en Colombia contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo (FARC-EP), tras conocer la propuesta que el grupo irregular armado hizo desde La Habana la mañana de este lunes.
“Me encantaría jugar contra las FARC, ellos son seres humanos como cualquier otro: sienten, viven, disfrutan, gozan, les gusta el fútbol. Debe primar el hecho de convivir de compartir y de darnos una alegría y un abrazo por la paz”, dijo a la Agencia Andes el actual estratega de Liga de Loja, quien se retiró del fútbol profesional en 2005 con Liga de Quito.
Iván Márquez, número dos de las FARC y jefe negociador del grupo irregular de Colombia, informó este lunes que su organización invitó al astro argentino de fútbol Diego Armando Maradona y a otros famosos exjugadores latinoamericanos –entre quienes está Alex Aguinaga- a jugar en La Habana un partido en apoyo al proceso de paz colombiano.
Pese a que no ha recibido una invitación formal, Aguinaga dijo sentirse halagado porque se trata de un partido por la paz.
“La paz en Colombia nos hará bien a todos. Somos hermanos, estamos muy cerquita, tenemos una frontera común y, antes que pensar que nos afecta a nosotros, debemos pensar que son nuestros hermanos y que su sufrimiento debe parar. Sería muy importante que haya paz en Colombia”, agregó.
Aguinaga recordó que se han parado guerras por partidos de fútbol, sobre todo en la zona de medio oriente. Con su criterio coincide el académico Fernando Carrión quien señaló al fútbol como un elemento movilizador para la paz. “No hay que olvidar que el fútbol por ser el deporte más mayoritario y más masivo puede ser un instrumento para la paz o para la guerra, como sucedió entre Nicaragua y El Salvador”, comentó.
Para Carrión, un partido de este tipo –que incluya a estrellas del fútbol de la región- busca legitimar el proceso de paz entre las FARC-EP y el gobierno colombiano, quienes mantienen diálogos de paz en La Habana desde octubre de 2012, y que ha logrado acuerdo en dos puntos de cinco propuestos en la agenda.
“Este partido le puede dar un espaldarazo al proceso y servirá para que la sociedad colombiana pueda asumir los resultados que ahí existan”, concluyó Carrión.

