(Redacción Lindon Sanmartín Rodríguez).- El primer ataque a petrolero en el estrecho de Ormuz fue confirmado este domingo por autoridades de Omán, en un episodio que intensifica la crisis regional y amenaza con desestabilizar el mercado energético mundial.
El Centro de Seguridad Marítima omaní informó que el buque Skylight, con bandera de la República de Palaos, fue atacado a unas cinco millas náuticas (9,26 kilómetros) al norte del puerto de Jasab. A bordo se encontraban 20 tripulantes —15 de nacionalidad india y 5 iraní— quienes fueron evacuados con éxito. Al menos cuatro personas resultaron heridas y recibieron atención médica.
Hasta el momento no se ha confirmado la autoría del ataque. Sin embargo, el incidente ocurre después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunciara por radio el cierre efectivo del estrecho a la navegación internacional, en respuesta a recientes ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.
Escalada regional y amenazas de bloqueo
Aunque Teherán no ha declarado formalmente un bloqueo total, la advertencia provocó una paralización inmediata del tránsito marítimo. Buques comerciales y petroleros han detenido su avance en el Golfo de Omán o han optado por cambiar de ruta ante la incertidumbre.
El gigante naviero danés Maersk suspendió todos sus tránsitos futuros por el estrecho hasta nuevo aviso. A su vez, aseguradoras marítimas interrumpieron la cobertura en la zona, elevando drásticamente las primas de riesgo o negando protección a las embarcaciones.
Entre los buques afectados se encuentran el petrolero KHK Empress, parcialmente cargado con crudo omaní, y el Desh Abhimaan, con pabellón indio.
Impacto en el mercado mundial del petróleo
El ataque a petrolero en el estrecho de Ormuz ha generado una inmediata reacción en los mercados. Los futuros del crudo Brent volvieron a cotizar este domingo en medio de especulaciones de que podrían alcanzar los 100 dólares por barril, nivel no visto desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Analistas de Barclays advirtieron que un cierre prolongado podría bloquear hasta 20 millones de barriles diarios, aproximadamente el 20% del suministro mundial.
En paralelo, ocho países de la OPEP+ —Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajstán, Argelia y Omán— sostuvieron una reunión virtual para evaluar el mercado. El grupo anunció un incremento moderado de producción de 206.000 barriles diarios a partir de abril y confirmó revisiones mensuales de las condiciones globales.
Volatilidad e incertidumbre
Aunque todavía no se ha materializado un bloqueo naval iraní de carácter militar, la combinación de advertencias, paralización operativa y vacío de seguros ha provocado una volatilidad extrema.
Monitores de tráfico marítimo muestran una reducción drástica de la actividad en ambos extremos del estrecho, considerado uno de los puntos estratégicos más sensibles del comercio energético global.
La evolución de la crisis dependerá de nuevas acciones o señales diplomáticas que puedan marcar una escalada o una eventual desescalada en la región.

