Loja. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El proyecto «Calles Vivas», concebido con la intención de crear espacios de esparcimiento, ha desatado una preocupante crisis de movilidad en el casco central de Loja, generando un colapso vial sin precedentes y exponiendo a los peatones a situaciones de riesgo. Aunque se reporta un incremento del flujo peatonal, el costo oculto es la paralización de las arterias viales circundantes.
La topografía de Loja, caracterizada por desniveles críticos, obliga al tráfico a converger en rutas específicas. El cierre de la calle Rocafuerte, una vía de evacuación natural, ha eliminado una ruta crucial, forzando a miles de vehículos a buscar alternativas ya saturadas.
Esto ha provocado un desborde inevitable hacia las calles Olmedo, Bernardo Valdivieso, Bolívar y la 24 de Mayo, creando un «cuello de botella paralizante» que se traduce en una anarquía vehicular diaria.
Conductores frustrados reportan tiempos de traslado duplicados, afectando directamente la productividad y la calidad de vida de los ciudadanos. La falta de sincronización en los semáforos, no adaptados al nuevo volumen de tráfico, agrava la situación, con filas de autos que no avanzan. Aplicaciones de mapas evidencian retrasos considerables, confirmando que el sistema vial ha superado su capacidad operativa en estas zonas críticas.
Video tomado de la página de Facebook de JhonTec Loja
Comparto este video de JhonTecLoja sobre la calle Rocafuerte, el mismo que es elaborado con inteligencia artificial #CallesVivasLoja pic.twitter.com/ZhMqlVg2iG
— srradio (@srradioEc) April 14, 2026
El impacto social es alarmante, especialmente frente a la unidad educativa La Inmaculada. La salida de estudiantes se ha convertido en un escenario de riesgo, donde madres de familia deben sortear vehículos atrapados en el caos.
La prioridad del peatón desaparece ante la desesperación de los conductores bloqueados, y la congestión en las puertas de la institución resalta la falta de seguridad para los jóvenes, exponiéndolos innecesariamente a situaciones peligrosas cada día.
Desde un punto de vista técnico, el proyecto carece de estudios de impacto rigurosos y modelos de tráfico que respalden decisiones tan drásticas. Expertos señalan que un laboratorio urbano real requiere datos y simulaciones, no solo «pintura en el asfalto».
Ante esta situación, se proponen tres medidas urgentes:
Suspender el cierre de calles,
Realizar un estudio de impacto técnico exhaustivo; y,
Modernizar la semaforización de manera inteligente en todo el centro.
Se enfatiza que la movilidad sostenible no se logra cerrando calles, sino integrando sistemas de transporte eficientes, incluyendo parqueaderos disuasorios y transporte público de calidad que permita un centro caminable sin asfixiar la dinámica comercial de la ciudad.
La ciudadanía exige una movilidad técnica y sostenible para Loja, por una ciudad planificada y segura para todos.



