Catamayo: Joven Cantón Ecuatoriano Despierta con Desarrollo Ejemplar

Loja, Ecuador. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- Mientras la ciudad de Loja enfrenta desafíos en su planificación y desarrollo, el cantón de Catamayo, a pesar de su juventud desde la recuperación de la democracia en 1979, emerge como un modelo de progreso y visión a futuro.

Los periodistas Pablo Sanmartín Rodríguez y Lindon Sanmartín Rodríguez, del noticiero prensa radial y Noticias Planeta al Día, de la alianza informativa Diario La Hora, S. R. Radio y Radio Planeta 106.1, han destacado el «despertar de 10 pasos» que experimenta Catamayo en comparación con otras jurisdicciones, incluida la propia ciudad de Loja.

El desarrollo de Catamayo es notable en varios aspectos. Sectores como Trapichillo han experimentado una «transformación urbanística y de provisión vial excelente», superando incluso a zonas de Loja como La Pradera, Yaguarcuna y El Rosal, que luchan por construir una calle de apenas 100 metros lineales.

El barrio San José, por su parte, es descrito como una «ciudadela satélite» con una infraestructura, diseño arquitectónico y ordenamiento de calles que empequeñecen al centro de Loja.

La visión de Catamayo se extiende a la planificación a largo plazo, especialmente en la dotación de agua potable, un problema recurrente en Loja. Se enfatiza la necesidad de proyectar este servicio considerando el crecimiento poblacional y la infraestructura industrial, evitando errores pasados como la proyección de Loja hasta 2026, que hoy se traduce en «tubos rotos».

Además de su crecimiento interno, Catamayo se posiciona estratégicamente como el «puerto de conexión» entre la costa ecuatoriana, la ciudad de Loja y el oriente, así como parte de la sierra. A pesar de ser un punto de tránsito, el flujo vehicular en la mayoría de sus calles es tranquilo, a excepción de algunas zonas en el centro y el parque central, donde se requiere mejorar el estacionamiento.

Un ejemplo claro de la gestión proactiva de Catamayo es la transformación de los terrenos de la antigua compañía de morteros del ejército ecuatoriano. Estos terrenos, donados al municipio, han sido destinados a un programa habitacional de interés social, un centro de matriculación vehicular y una feria comercial que se proyecta como un «complejo ferial» superior al de Loja, que careció de planificación. Incluso se contempla la creación de un parque industrial en este sector.

La única área que, según los observadores, requiere una revisión es la conectividad y movilidad en la terminal aérea. Se sugiere una revisión jurídica para facilitar el acceso y uso de las instalaciones por parte de los ciudadanos, eliminando los obstáculos en la mesa de rodadura de las vías.

La cultura ciudadana de Catamayo también es digna de mención. En lugares emblemáticos como las tiendas de helados de coco, que abastecen gran parte de la producción a Loja, se observa un respeto ejemplar por el espacio público y la propiedad ajena, especialmente por parte de los estudiantes, quienes incluso piden permiso para desechar sus residuos.

El desarrollo de Catamayo, que prosperó tras su separación del Cantón Loja, es atribuido a administraciones con una clara visión urbanística, comercial y económica.

Este progreso contrasta con la «gobernabilidad cantonal incipiente» de Loja, que carece de una proyección clara para su ciudad y cantón. Catamayo, con su armonía, gastronomía asequible en lugares como La Vega, y una planificación que busca el ordenamiento y la restauración de su patrimonio, se erige como un faro de desarrollo en el sur del Ecuador.

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