Nicaragua. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Daniel Ortega elimina las elecciones en Nicaragua tras asegurar que el país «no volverá a tener elecciones» como mecanismo para acceder al poder.
El anuncio fue realizado durante la conmemoración del 46 aniversario de la Revolución Sandinista y representa uno de los cambios políticos más drásticos desde el inicio de su permanencia en el Gobierno.
El mandatario anunció que el país no volverá a celebrar elecciones para elegir al Gobierno y adelantó reformas para limitar a los partidos políticos.
Ortega cierra la vía electoral
El presidente afirmó que impulsará reformas para impedir que los partidos opositores puedan disputar el poder.
Durante su discurso del 19 de julio, Ortega aseguró que trabajará junto con la Asamblea Nacional para aprobar leyes que establezcan «un muro» contra las organizaciones políticas que pretendan llegar al Gobierno mediante elecciones.
El mandatario reiteró que los partidos apoyados, según él, por Estados Unidos o por sectores vinculados al somocismo no volverán a gobernar Nicaragua, descartando cualquier posibilidad de alternancia política mediante procesos electorales.
Un sistema electoral cuestionado desde hace años
Organismos internacionales han denunciado irregularidades en los procesos electorales nicaragüenses desde 2008.
Aunque el anuncio no modifica la situación política existente, especialistas consideran que marca un cambio importante en el discurso oficial. Las elecciones presidenciales de 2021 fueron ampliamente cuestionadas luego de que los principales aspirantes opositores fueran encarcelados antes de los comicios, permitiendo la reelección de Ortega junto a Rosario Murillo.
Posteriormente, numerosos dirigentes opositores fueron desterrados, despojados de su nacionalidad e inhabilitados de forma permanente para ejercer cargos públicos.
Analistas advierten consolidación de un régimen permanente
Expertos consideran que Nicaragua se acerca a un modelo de partido único.
El abogado opositor Juan Diego Barberena afirmó que la diferencia ahora es que el Gobierno ya no pretende organizar elecciones, aunque sean cuestionadas, sino eliminar completamente esa posibilidad.
Por su parte, el economista Juan Sebastián Chamorro considera que Ortega busca instaurar un sistema similar al de China, donde los principales cargos son designados dentro del partido gobernante y no mediante elecciones abiertas.
El analista político Eliseo Núñez añadió que el objetivo sería modificar las condiciones de cualquier futura negociación internacional, estableciendo como nuevo escenario la inexistencia de elecciones en el país.
Estados Unidos mantiene presión sobre el régimen
Washington insiste en elecciones libres y mantiene sanciones contra funcionarios nicaragüenses.
El anuncio también incrementa la tensión con Estados Unidos, que desde la crisis sociopolítica de 2018 exige el restablecimiento de la democracia y la realización de elecciones libres, transparentes y con observación internacional.
Washington mantiene sanciones económicas y diplomáticas contra funcionarios y entidades vinculadas al Gobierno nicaragüense, mientras continúa evaluando nuevas medidas de presión.
Un nuevo escenario político
El anuncio abre una nueva etapa en la crisis institucional de Nicaragua.
La decisión de Daniel Ortega de eliminar la posibilidad de elecciones representa un nuevo endurecimiento del sistema político nicaragüense. Diversos analistas consideran que el país avanza hacia un modelo de permanencia indefinida en el poder, donde la competencia electoral dejaría de existir incluso de forma simbólica.

