La Nación.- La desolación y la angustia se apoderaron ayer de los vecinos del municipio de Salgar, en el noroeste de Colombia, donde continuaba la búsqueda de víctimas del deslave ocurrido en la madrugada de anteayer por una intensa lluvia, una catástrofe que ya dejó por lo menos 64 muertos.
Guiados por lugareños, los socorristas intentaban hallar sobrevivientes en la ribera de la quebrada La Liboriana, cuyo desborde arrasó con el poblado La Margarita, el más afectado del montañoso municipio de Salgar, ubicado unos 100 kilómetros al sudoeste de Medellín.
Muchos vecinos, muy golpeados emocionalmente por lo ocurrido, limpiaban sus casas llenas de lodo mientras volquetas removían los restos de escombros del lugar, sin electricidad ni agua potable tras el fatal deslizamiento de tierra. El número de muertos se elevó ayer a 64, según el último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), a cargo de las tareas de rescate y auxilio a los damnificados, que ya suman 542.

