Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La noche de ayer, en una sesión de líderes barriales en la casa comunal del sector La Paz, se puso de manifiesto una inquietud que resuena en cada rincón de la Urbe Lojana, ¿quién representa realmente a la ciudadanía en las decisiones que afectan a nuestro cantón?, es la pregunta que se formula también el Director de Expresión Politika Pablo Sanmartín Rodríguez de la alianza de medios diario La Hora, S. R. Radio y radio Planeta 106.1.
Pablo Sanmartín Rodríguez, señala que, en esta reunión la discusión principal giró en torno al rol de las Juntas de Desarrollo Barrial, que, a nombre de todo Loja, han asumido un papel de participación ciudadana y control social sin un argumento ni sustento jurídico que garantice su legalidad y, más importante aún, su legitimidad.
El Proyecto Regenerar: Un Ejemplo de Desfase
Pablo Sanmartín Rodríguez puntualiza que el mejor ejemplo de este desfase es el “Proyecto Regenerar”. Se nos dice que el municipio ha recibido el 100% de las obras repotenciadas, pero la pregunta fundamental persiste, ¿quién firmó a nombre de la ciudadanía?. La calidad de los materiales es cuestionable; baldosas fracturadas y asfaltado «piel de cocodrilo» en menos de cinco años de supuesta conclusión de la obra, que se vendió como la «panacea» para Loja.
Pablo Sanmartín Rodríguez señala la urgencia de auditar a los dirigentes de estas juntas, especialmente a aquellos que, organizados en el tiempo de José Bolívar Castillo, han disfrutado de las «mieles del poder», que “posiblemente” estén usufructuando cargos para familiares cercanos, directos e indirectos. La falta de transparencia en estas circunstancias es alarmante.
¿Quién Audita a los Auditores?
La inquietud de los dirigentes de los barrios la noche del martes 12 de mayo del 2026, fue contundente: ¿quién auditó y con quién se socializó el tema Regenerar? No fue con presidentes de Juntas de Desarrollo Barrial que ni siquiera residen en el área de regeneración urbana. Esto nos lleva a cuestionar si estas dirigencias, con 30 o 40 presidentes barriales afines a una finalidad política, son quienes realmente deciden el rumbo de la ciudad.
El costo del Proyecto Regenerar, que no superó los 50 millones de dólares en crédito, contrasta con la estimación de que recuperará cuatro veces su valor real a través de las contribuciones de los ciudadanos. ¿Dónde va ese dinero? Es una pregunta que exige respuesta.
La Responsabilidad de los Dirigentes Barriales
Ayer, muchos integrantes de los barriales presentes argumentaron la falta de socialización y consideración por parte del municipio de Loja en la toma de decisiones, especialmente en lo que respecta al presupuesto participativo.
Se señaló que, si un barrio no está atendido según la normativa, sus dirigentes se convierten en «traidores de la voluntad» de sus representados.
Es crucial que el municipio solicite información sobre si estos dirigentes tienen familiares directos trabajando en instituciones de gobierno o de elección popular, y bajo qué convocatoria de concurso ingresaron.
El rol de un presidente barrial no debe ser gestionar cargos públicos para sí o para sus allegados, sino asegurar que los impuestos del pueblo sean invertidos correctamente y que las obras públicas respondan a las necesidades reales de la ciudadanía.
Prioridades Urgentes vs. Intereses Políticos
Pablo Sanmartín Rodríguez también cuestiona las propuestas demagógicas de los aspirantes a candidatos a la alcaldía de construir una nueva terminal terrestre, cuando la actual podría ser repotenciada, es un ejemplo de cómo las prioridades se distorsionan.
Pablo Sanmartín Rodríguez se pregunta ¿Es urgente una nueva terminal cuando la descontaminación de los ríos de Loja es una necesidad apremiante? La contaminación ambiental no puede esperar diez años.
Esta insistencia en obras de gran envergadura, ¿no será un «vendaje económico» o el financiamiento de campañas electorales? La dirigencia barrial, si estuviera bien estructurada, podría frenar estas prácticas, exigiendo que los recursos se destinen a lo verdaderamente urgente.
Hacia un Parlamentarismo Barrial Urbano
Pablo Sanmartín Rodríguez, recuerda que el barrio 18 de Noviembre, ya presentó la idea de un «parlamentarismo barrial urbano», estructurando un cabildo parroquial urbano ad honorem, es una luz de esperanza. Cada parroquia podría tener su representante y organizarse como una «cámara baja» del municipio.
Esto permitiría una socialización real de ordenanzas, como la del SITU, que los propios concejales no entienden y que se aprueban a nombre de Loja, pero con intereses particulares.
Pablo Sanmartín Rodríguez puso de ejemplo el sistema de transporte urbano. El diseño actual, con autobuses cuadrados y paradas «horrorosas», es un derroche de dinero y una muestra de la falta de visión.
El bus colgado en el sector del León, obsoleto desde su concepción, es un símbolo de esta mala gestión. La dirigencia barrial tiene el poder de replantear estos objetivos, exigiendo diseños que respondan a la realidad territorial y a las cualidades de la población, incluso incorporando elementos culturales y turísticos.
El Rol Vital de la Dirigencia Barrial
Los dirigentes barriales son un factor importante, el tercer elemento del gobierno municipal detallado en el artículo 29 del COTAD. No se trata de inventar, sino de perfeccionar lo que ya está escrito.
La reunión de ayer en el sector La Paz es un paso en la dirección correcta, donde los dirigentes han decidido «tomar el toro por los cuernos» y encauzar el rumbo de la participación ciudadana en Loja.
Es hora de que la visión de los presidentes barriales sea escuchada y considerada, no solo la de los concejales.
Pablo Sanmartín Rodríguez felicita a quienes han tomado la decisión de replantear los objetivos de las presidencias y directorios de cada barrio de la urbe lojana. La construcción de una ciudad es permanente, y la voz de sus barrios debe ser el pilar fundamental de su desarrollo.

