Islamabad. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- Estados Unidos e Irán concluyeron sin acuerdo las conversaciones de paz y alto el fuego celebradas en Islamabad, tras más de 21 horas de negociaciones que dejan en incertidumbre la continuidad de la tregua de dos semanas.
El vicepresidente estadounidense JD Vance, quien encabezó la delegación de su país, calificó el diálogo como “sustantivo”, aunque aseguró que Irán decidió no aceptar las condiciones planteadas por Washington. Según afirmó, esta decisión representa “una mala noticia para Irán mucho más que para Estados Unidos”, y señaló que se mantuvo en contacto permanente con el presidente Donald Trump durante las conversaciones.
Vance subrayó que no hubo un compromiso claro por parte de Teherán respecto a renunciar al desarrollo de armas nucleares, objetivo central de la política exterior estadounidense en este proceso. “Ese es el objetivo principal del presidente, y es lo que hemos tratado de lograr a través de estas negociaciones”, indicó.
El vicepresidente también aseguró que la delegación estadounidense actuó “de buena fe” y dejó sobre la mesa una propuesta final que calificó como la “última y mejor oferta”. No obstante, evitó precisar los siguientes pasos tras el vencimiento del alto el fuego de 14 días acordado inicialmente entre Estados Unidos, Irán e Israel.
Vice President JD Vance gives an update in Pakistan:
— The White House (@WhiteHouse) April 12, 2026
"The simple fact is that we need to see an affirmative commitment that they will not seek a nuclear weapon, and they will not seek the tools that would enable them to quickly achieve a nuclear weapon." pic.twitter.com/il4THN5DwV
Por su parte, la delegación iraní, encabezada por Mohammad Bagher Ghalibaf y el ministro de Exteriores Abbas Araghchi, reiteró sus condiciones durante reuniones con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif. Entre sus “líneas rojas” figuran compensaciones por daños derivados de ataques previos y la liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
Mientras tanto, mediadores paquistaníes han instado a ambas partes a mantener el alto el fuego vigente, en un intento por evitar una escalada en la región. La falta de consenso, sin embargo, mantiene en vilo la estabilidad regional y evidencia las profundas diferencias entre Washington y Teherán.

