Quito.- (Andes).- A través del plan de contingencia, el proceso normativo puesto en marcha por el Consejo de Educación Superior (CES), trabaja contra reloj para satisfacer las demandas de los estudiantes afectados, la asignación de administraciones temporales en las universidades clausuradas se apega a la política correctiva que exige aumentar la calidad de la educación.
Federico Delgado, estudiante de último nivel de derecho de la universidad Alfredo Pérez Guerrero manifiesta no estar conforme con la aplicación del plan de contingencia, considera que fue aplicado a destiempo. No obstante, lo que más le preocupa es un supuesto daño a su imagen laboral. “Ahora estamos estigmatizados, las empresas están cuestionando nuestra formación profesional lo que limita nuestras oportunidades laborales” manifestó.
Por otro lado el presidente de la comisión de contingencia del CES Germán Rojas, afirma que las administraciones temporales de las universidades cesadas en sus funciones, garantiza la no emisión de certificados fraudulentos. “Hemos detectado algunos casos en los que se pedía dinero para otorgar un certificado, ahora los datos están refrendados”, puntualizó.
A los estudiantes que se encontraban en los cursos finales de sus carreras se les permitirá defender la tesis y titularizarse. En el caso de los estudiantes ilegalmente matriculados en los institutos clausurados, tendrán la opción de cursar los programas del Sistema Nacional de Nivelación Académica SNNA.
Para quienes alcanzaron del segundo al penúltimo nivel de sus respectivas carreras, el CES facilitará un cupo en las instituciones acreditadas y también existe el escenario de las personas que sin esperar ayuda alguna han reiniciado sus estudios en otras universidad explicó el funcionario. (Enviado por juanp.canelos)
