Por: Salvador Quishpe Lozano.
Hoy el Ecuador tiene un déficit de 3300 millones de dólares y por otro lado permite y perdona el cobro de alrededor de 4200 millones de dólares de impuestos a los grandes empresarios. Por lo tanto el Ecuador no tiene un problema económico, el Ecuador tiene un gravísimo problema político.
La novedad de estos últimos gobiernos en materia económica es lo mismo “no hay dinero”, y con ese “argumento” han entregado más de 4 millones de hectáreas de nuestros territorios para las empresas mineras australianas, chinas, canadienses y otras multinacionales; con ese mismo cuento niegan una consulta popular a los ecuatorianos en materia de minería y agua; con ese mismo cuento vendieron por anticipado el petróleo a los chinos y dejaron desfinanciado al fisco nacional por varios años; pero además, a través de la intermediación petrolera, perjudicaron las arcas fiscales en cuatro dólares por cada barril, que anualmente significa una pérdida de 800 millones de dólares.
Con el mismo cuento de que no hay dinero, los unos corren ante sus compadres los chinos, y los otros ante sus otros compadres los Fondo Monetario Internacional; en todo caso, ambos tipos de gobierno le endeudan al país hasta mas no poder y luego siguen con el cuento de que no hay dinero, y por tanto dicen, hay que privatizar las empresas públicas, pero ahora se han inventado otra palabra, como para que los “pendejos” ecuatorianos no se den cuenta y por eso utilizan la palabra “monetización de los activos”, claro los “santos” corruptos neoliberales saben que están cometiendo un pecado político grave, por eso no tienen el valor de hablar de privatización, pero tras bastidores se maquinan el entreguismo, por ejemplo de la empresa de telefonía ecuatoriana CNT por 20 años a manos de una empresa privada.
Lo mismo están haciendo con el banco del Pacífico, con las empresas hidroeléctricas. Quieren hacer lo mismo con los hospitales, con las universidades, con el IESS. Con el mismo cuento de que no hay dinero quieren hacer las reformas laborales, para entre otros cambios, jubilar a los trabajadores no a los 60 años, sino a los 75.
Pero los ecuatorianos nos preguntamos ¿realmente no hay dinero? Es cierto eso de que el Ecuador es pobre? Contestar esta pregunta no es nada difícil, porque la respuesta es un secreto a voces. Claro los “santos” corruptos neoliberales no quieren hablar de esto en público. Van a su Ecuavisa y solo repiten como loras de que, hay que poner más policías para detener a los violentos, así se refieren a los ecuatorianos, quienes todos los días reclamamos trasparencia, respeto sobre todo a los fondos públicos, equidad social y económica y sobre todo respeto a la naturaleza.
Los “santos” corruptos saben, porque además el BID y la CEPAL les dijeron hace más de un año que en el Ecuador se evaden más de 4200 millones de dólares, las Naciones Unidas les dijo que en el gobierno anterior se desaparecieron 70 mil millones de dólares y por eso el propio presidente Moreno dijo que va hacer una cirugía mayor a la corrupción, han pasado tres años ¿y la cirugía? ananay.
El problema no es la falta de instrumentos constitucionales, legales o administrativos para hacer la tan cacareada cirugía y recuperar ya sean los 70 mil millones de dólares que se llevaron los de las manos limpias y corazones ardientes, o para cobrar los 4200 millones de dólares de evasión tributaria anual por parte de las “grandes” empresas.
El problema es que los “santos” corruptos no tienen ningún interés por cobrar esos impuestos, o recuperar esos recursos robados, porque por un lado los shuas son sus propios compadres, son los que les dejaron sentados allí en Carondelet para que desde allí les cuiden sus espaldas y porque además necesitan sostener el cuento de que estamos en crisis para poder concretar sus negocios chuecos privatizando las empresas que no les pertenece o entregando nuestros territorios para las empresas mineras multinacionales.
Por lo tanto, el problema del Ecuador no es económico, el dinero está allí, hay hasta en demasía para cubrir el tan mentado déficit presupuestario de 3300 millones de dólares este año. Si se hicieran las cosas con respeto y trasparencia no hiciera falta ningún entreguismo de nuestros territorios a manos de extranjeros; no necesitaríamos estar pensando en privatizar nada.
Por el contrario, hubiera suficientes recursos para capitalizar la banca pública y entregar créditos al 5% y de esa forma fomentar el emprendimiento de miles de jóvenes; reactivar el sector agropecuario; impulsar la agroindustria, el turismo y de esa forma generar el empleo que tanta falta nos hace.
Por eso el problema no es económico, no es verdad que en el Ecuador no hay condiciones para invertir y ganar dinero, de lo contrario cómo se explica que los banqueros ganan anualmente un promedio de 400 millones de dólares.
El problema no es que los banqueros o los empresarios ganen dinero, porque ganar dinero de una manera justa no es ningún pecado, el problema es que mientras ellos ganan enormes cantidades de dinero, los otros millones de ecuatorianos cada día más pobres, las estadísticas dan cuenta que hoy son más de 5 millones de ecuatorianos en el desempleo, esa realidad da cuenta que algo no cuadra, que algo o mucho o todo anda mal.
Por lo tanto, el problema no es de números, ni de cifras, ni de asuntos de economía. Podría haber más ingresos a todo nivel, pero mientras estos “santos” corruptos estén vivos no habrá solución, pues ellos seguirán absorbiendo y llevándose nuestros ingresos.
Por lo tanto, la solución a esta triste realidad es enterrarlos a estos “santos” corruptos en la fosa del olvido y para siempre, para luego juntarnos los millones de ecuatorianos y construir una sociedad de respeto, de trasparencia, y de justicia social.

