(Redacción Internacional. Lindon Sanmartín Rodríguez).- La evacuación de extranjeros de Irán a Azerbaiyán se ha intensificado en los últimos días ante la escalada del conflicto en Medio Oriente. Cientos de ciudadanos de distintos países han cruzado el paso fronterizo de Astara buscando una salida segura de Teherán, en medio de los continuos ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
El incremento del tránsito comenzó después de que el Gobierno de Azerbaiyán anunciara el sábado la apertura temporal del paso fronterizo para facilitar la evacuación segura de sus ciudadanos atrapados en Irán, así como el tránsito de extranjeros.
Más de 400 personas evacuadas
Aunque las cifras exactas aún no han sido confirmadas oficialmente, se estima que entre 370 y 400 personas han sido evacuadas de forma segura desde el inicio de la medida. Entre ellas hay más de un centenar de ciudadanos azerbaiyanos y expatriados de cerca de 20 países, incluidos Francia, Italia, Polonia, Rusia, China, Pakistán, India, Bangladesh y Nepal.
Se calcula además que hasta 500 ciudadanos rusos podrían haber cruzado la frontera bajo la nueva iniciativa, según testimonios recogidos en la zona.
Historias de quienes huyen del conflicto
Entre los evacuados se encontraba una familia paquistaní que emprendió un largo viaje por carretera desde Teherán hasta la frontera sur de Azerbaiyán. Rameeza, una niña que viajó junto a sus padres y su hermano, relató que el trayecto incluyó autobuses y largas caminatas cargando sus pertenencias.
Su padre, Sadullah Khan, expresó alivio tras cruzar la frontera y describió el temor vivido durante los bombardeos en la capital iraní. “Hace dos días salí de Teherán en dirección a Astara, y ahora estoy a salvo”, declaró, al recordar la intensidad de los ataques.
Crece la presión regional
La apertura del paso fronterizo refleja el impacto regional de la ofensiva militar y la creciente preocupación por la seguridad de civiles y expatriados. Las autoridades de Bakú han mantenido el flujo bajo controles de seguridad reforzados, mientras continúan los desplazamientos desde distintas ciudades iraníes hacia la frontera.
Analistas advierten que la continuidad de los bombardeos podría aumentar las salidas hacia países vecinos y agravar la crisis humanitaria derivada de la confrontación.

