(CNN Español) – A su llegada a Bolivia este miércoles, el papa Francisco recibió múltiples demostraciones de aprecio y regalos. Quizá el que más ha llamado la atención fue el que le entregó el presidente de Bolivia, Evo Morales, en un evento privado en La Paz.
Francisco, que ya llevaba colgado del cuello una tradicional ‘chuspa’ boliviana, recibió de manos del mandatario un crucifijo muy particular.
Se trata de un Cristo tallado sobre una figura de la hoz y el martillo, uno de los símbolos más representativos del comunismo. La figura de Jesús descansa sobre el mango del martillo.
El presente ha sido motivo de miles de comentarios en las redes sociales que hablan de la reacción del Pontífice y cuestionan las razones de Morales para entregarle este objeto al papa.

