Fenómeno de El Niño eleva riesgo climático en Ecuador

Loja. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- La Organización Meteorológica Mundial (OMM) elevó al 80% la probabilidad de que el fenómeno de El Niño se instale entre junio y agosto de 2026. La nueva proyección coincide con diversos pronósticos internacionales que anticipan un incremento de eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta durante los próximos meses.

Ecuador mantiene vigilancia preventiva

Ante el posible desarrollo del fenómeno, Ecuador mantiene una alerta amarilla declarada desde mayo para las zonas más expuestas a sus efectos. La medida abarca 17 de las 24 provincias del país, además de 143 cantones y 491 parroquias, principalmente ubicadas por debajo de los 1.500 metros sobre el nivel del mar.

Un episodio que podría ser moderado o fuerte

Según la OMM, las condiciones oceánicas y atmosféricas observadas en el Pacífico ecuatorial apuntan a un episodio de intensidad al menos moderada, con posibilidades de alcanzar niveles fuertes. El organismo también estima que existe más del 90% de probabilidad de que el fenómeno continúe activo hasta noviembre de 2026.

Efectos sobre lluvias, sequías y temperaturas

El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, alterando la circulación atmosférica global. En Ecuador, históricamente está asociado a lluvias intensas e inundaciones en la Costa, mientras que algunas zonas de la Sierra y la Amazonía suelen experimentar sequías y déficit hídrico.

Temperaturas oceánicas alcanzan niveles preocupantes

La OMM informó que entre finales de abril y mediados de mayo las temperaturas superficiales del mar en la región centro-oriental del Pacífico ecuatorial se acercaron a los umbrales característicos de El Niño. Este comportamiento ha sido impulsado por temperaturas submarinas excepcionalmente elevadas, superiores en más de seis grados centígrados a los promedios estacionales.

Llamado mundial a la preparación

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió que el mundo debe prepararse para un evento potencialmente intenso que podría agravar las sequías, incrementar las precipitaciones extremas y elevar el riesgo de olas de calor tanto en tierra firme como en los océanos.

Un fenómeno con impacto global

El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cada dos a siete años y suele extenderse entre nueve y doce meses. Su influencia se siente a escala mundial debido a los cambios que provoca en los patrones atmosféricos. El último episodio, registrado entre 2023 y 2024, contribuyó a que ambos años fueran considerados los más calurosos de la historia moderna.

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