Loja.- Con el inicio de la novena, la parroquia de San Sebastián da apertura oficial a las festividades en honor a su Patrono Jurado de San Sebastián, una de las celebraciones religiosas y culturales más representativas de la ciudad de Loja.
Con la llegada del mes de enero, la colectividad lojana se prepara para vivir una agenda festiva que combina devoción, tradición y actividades artísticas, con el objetivo de fortalecer la identidad local y promover el reencuentro familiar en torno a la fe.
La festividad central, que se conmemora cada 20 de enero, tiene su origen en la profunda devoción a San Sebastián, patrono que —según la tradición— apareció de forma milagrosa en un tronco de naranja. Este hecho marcó el inicio de una manifestación religiosa que, con el paso de los años, se ha consolidado como un referente cultural que convoca a fieles y visitantes de distintas regiones del país.
Las celebraciones arrancan días antes con novenas, actos litúrgicos y eventos populares, y alcanzan su punto culminante durante la jornada patronal, que incluye la tradicional misa solemne y procesión, además de ferias gastronómicas, comparsas, actividades deportivas y verbenas populares.
Uno de los momentos más esperados del programa será la presentación de Don Medardo y sus Players, la emblemática orquesta ecuatoriana reconocida a nivel nacional e internacional por su repertorio tropical y bailable. Su actuación promete ampliar el alcance de la festividad más allá del ámbito religioso, convirtiéndola en un espacio de encuentro y celebración comunitaria.
Asimismo, la programación contempla espacios destinados al emprendimiento local, con ferias de productos regionales, dulces tradicionales y actividades recreativas para niños y familias. Las organizaciones comunitarias y autoridades parroquiales destacaron que la agenda fue planificada cuidadosamente para garantizar un ambiente seguro, ordenado y festivo para todos los asistentes.
Creyentes y visitantes están invitados a participar de una de las fiestas patronales más emblemáticas de Loja, una celebración que fusiona fe, cultura popular, música y tradición, y que se mantiene viva gracias al compromiso de una comunidad que honra su historia y sus valores generación tras generación.

