Lima. Perú. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Las elecciones generales en Perú continúan generando expectativa y controversia, luego de que, con más del 56% de actas contabilizadas, Keiko Fujimori se mantenga en el primer lugar de la votación con cerca del 17% de los votos válidos.
El proceso electoral, realizado el 12 de abril de 2026, aún no concluye completamente debido a problemas logísticos que obligaron a extender la votación para unos 6.000 ciudadanos en Lima.
Según los resultados preliminares de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), ninguno de los candidatos alcanzará la mayoría necesaria para evitar una segunda vuelta, prevista para el próximo 7 de junio.
En la disputa por acompañar a Fujimori en el balotaje, se configura un empate técnico entre Rafael López Aliaga, Jorge Nieto Montesinos y Roberto Sánchez, según un conteo rápido de la encuestadora Ipsos.
El director de Ipsos, Alfredo Torres, explicó que los resultados actuales reflejan principalmente el voto urbano, mientras que el respaldo en zonas rurales aún no se ha incorporado plenamente al conteo.
Este factor resulta clave, ya que el apoyo a López Aliaga se concentra en áreas urbanas, mientras que Sánchez mantiene mayor presencia en regiones rurales del país.
En paralelo, el proceso electoral se ha visto empañado por denuncias presentadas por el Jurado Nacional de Elecciones contra el jefe de la ONPE, Piero Corvetto, y otros funcionarios, por presuntas irregularidades en la organización de los comicios.
De acuerdo con el Ministerio Público del Perú, las fallas en la entrega de material electoral impidieron la instalación de 187 mesas de sufragio en 13 locales de votación, afectando a más de 55 mil ciudadanos.
Estos comicios, que convocaron a más de 27 millones de peruanos —incluidos 1,2 millones en el extranjero—, se desarrollan en un contexto de marcada fragmentación política, con 35 candidatos presidenciales, la cifra más alta en la historia del país.
El resultado final definirá no solo a los contendientes de la segunda vuelta, sino también el rumbo político de una nación que ha tenido ocho presidentes en la última década.


