Quito. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- El presidente de la República, Daniel Noboa, anunció la puesta en marcha del denominado Plan de Protección de Quito, una estrategia de seguridad que contempla el despliegue de dos mil policías y dos mil militares adicionales para reforzar el control en la capital frente al incremento de la violencia criminal.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario aseguró que el objetivo es recuperar los espacios públicos y fortalecer la presencia del Estado en los sectores más afectados por la delincuencia.
«Una capital segura se traduce en un país seguro», expresó Noboa, al señalar que el Gobierno volverá a enfrentar a las estructuras criminales que buscan generar caos en la ciudad.
La medida se implementa mientras Quito y otros cantones de diez provincias permanecen bajo estado de excepción, decretado por el avance de organizaciones vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado.
Según cifras de la Policía Nacional, el Distrito Metropolitano registra más de 136 muertes violentas en lo que va del año. Las autoridades sostienen que gran parte de estos hechos está relacionada con disputas entre grupos delictivos y con el abandono de cuerpos en sectores periféricos de la ciudad.
El operativo concentrará la presencia policial y militar en horarios de mayor movilidad ciudadana, entre las cuatro de la madrugada y las once de la mañana, y desde las cinco de la tarde hasta las dos de la madrugada.
Los uniformados brindarán vigilancia en los accesos a escuelas, colegios, centros de trabajo y establecimientos comerciales, así como en el Metro de Quito, terminales de transporte, mercados, bancos, cooperativas y centros comerciales.
Además, el Gobierno reforzará los controles en los principales accesos a la ciudad y en vías estratégicas, como la avenida Simón Bolívar, considerada una de las rutas utilizadas por estructuras criminales.
Entre los sectores priorizados constan La Delicia, Calderón, Carapungo, La Bota, Pisulí, La Roldós, Eloy Alfaro y Eugenio Espejo, además del Centro Histórico y zonas de alta concentración de personas como las avenidas República del Salvador y Naciones Unidas.
Como parte del plan, también se incorporarán cien vehículos mecanizados y veinte drones para fortalecer las labores de vigilancia y respuesta de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
El anuncio se produce pocos días después del hallazgo del cuerpo decapitado de un hombre, colgado de un puente sobre la avenida Simón Bolívar, un hecho que conmocionó a la capital y que marcó un precedente por su nivel de violencia. Posteriormente, la Policía informó la captura de un ciudadano colombiano, identificado con el alias «Paisa», como parte de las investigaciones.
Con este operativo, el Gobierno busca contener el avance de la violencia criminal y reforzar la seguridad en una ciudad que en los últimos meses ha registrado hechos delictivos cada vez más frecuentes y de mayor impacto.

