España.- Agentes de la policía y trabajadores ferroviarios, que realizan una jornada de huelga, se han enfrentado en la madrileña estación de Atocha cuando los manifestantes han tratado de entrar en la zona de Cercanías.
Los efectivos antidisturbios se encontraban dentro del área de Cercanías para evitar que los manifestantes accedieran a los andenes y han tenido que actuar cuando algunos de los trabajadores intentaban entrar.
Los agentes han pedido la documentación a varias personas que estaban concentradas.
Después, los trabajadores han llevado su protesta contra las medidas para el sector aprobadas por el Gobierno a las puertas de la estación, donde han intentado cortar una de las calles aledañas a Atocha.
No obstante, los manifestantes se han encontrado con una presencia policial reforzada.
Durante la mañana, los sindicatos ferroviarios han organizado movilizaciones en Atocha, con una concentración a las seis de la mañana. Además, han protestado en los andenes de cercanías y han entrado en varios trenes para transmitirles sus quejas a los ciudadanos.
Los sindicatos convocantes de la huelga calculan que el paro está teniendo un seguimiento masivo dentro de los servicios mínimos pactados que afectan al 75% de los trenes de alta velocidad, al 67% de los interurbanos y al 19% de mercancías. Calculan el seguimiento del paro en un 90% mientras que desde el Ministerio de Fomento lo cifran en un 20%.
En Cataluña se han registrado incidencias y retrasos las primeras horas de la huelga, causados por incendios provocados en medio de las vías o la activación de la alarma que lleva a la detención autonática de los trenes.
Los trabajadores de Renfe, Adif y Feve han sido convocados este viernes un paro de 24 horas, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de agosto.
Fomento, a través del secretario de Estado de Infraestructuras, Rafael Catalá, ha apelado a la «responsabilidad» de los sindicatos para que «sean conscientes del perjuicio de estos paros» ocasionan, «sobre todo en un viernes del mes de agosto, a la economía, al turismo y a la propia Renfe».
El Gobierno estima entre tres y cuatro millones de euros el impacto de la huelga en la operadora pública.
Los sindicatos convocantes, CCOO, UGT, Semaf, CGT, Sindicato Ferroviario y Sindicato de Circulación, estudian convocar más movilizaciones en contra de la reforma del sector ferroviario y han confirmado una segunda jornada de huelga para el próximo 17 de septiembre. Según argumentan, «el ferrocarril es patrimonio de todos» y no están «dispuestos a derogar el modelo actual».
La reforma del sector ferroviario fija en julio de 2013 la apertura a la competencia del transporte de viajeros en tren y contempla la división de Renfe en cuatro empresas y la integración de la actual Feve en Renfe y Adif.
«Los tres operadores (Adif, Renfe y Feve) suman una deuda altísima (20.700 millones), existen vías con una muy baja ocupación y un mantenimiento muy costoso, estaciones con pocos viajeros y trenes que no se usan», ha eplicado Catalá. «Parece razonable abordar un proceso de mejora y modernización, y apostar por un servicio ferroviario público y de calidad», ha apuntado en declaraciones a los medios.
Catalá ha asegurado que, además, en el marco de este proceso, existe una negociación abierta con los sindicatos. «Estamos sentados con ellos negociando un proceso de mejora que pretende garantizar la viabilidad de un servicio ferroviario que, si no tiene viabilidad propia, hay que financiarlo con los impuestos de los españoles», ha apuntado.

