Jerusalen. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- Irán lanzó su ataque de mayor alcance desde el inicio del conflicto, impactando objetivos estratégicos y logrando penetrar las defensas antiaéreas del sur de Israel, en una escalada que deja al menos 100 heridos.
Los misiles alcanzaron zonas cercanas a las localidades de Arad y Dimona, afectando al menos diez edificaciones y marcando uno de los ataques más severos contra población civil en lo que va de la guerra.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó la jornada como “una noche muy difícil” y aseguró que su país continuará respondiendo militarmente en todos los frentes.
En paralelo, Irán lanzó misiles hacia la base conjunta de Estados Unidos y Reino Unido en Diego García, aunque sin impactar directamente el objetivo. Esta instalación es considerada estratégica para operaciones militares en Medio Oriente y otras regiones.
La escalada se intensificó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump emitiera un ultimátum de 48 horas a Teherán para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, advirtiendo posibles ataques a infraestructuras energéticas.
El gobierno iraní respondió con amenazas similares, advirtiendo que podría atacar instalaciones energéticas estadounidenses e israelíes en la región.
El conflicto entra así en su cuarta semana con un aumento significativo en la intensidad de los ataques y sin señales claras de una desescalada, lo que eleva la preocupación internacional por un posible conflicto regional de mayor escala.

