Cuenca.- (@srradioEc).- En estos días extraños mucho se ha dicho y escrito sobre la importancia, incluso la necesidad, del arte en medio de la de crisis sanitaria, social y económica. Y es por ello que la Fundación Municipal Bienal de Cuenca, FMBC, lanza su 15 edición dirigiéndose hacia una Bienal Sostenible: “Bienal del Bioceno. Cambiar el verde por azul”.
A principios de este año, la FMBC anunciaba a través de las redes sociales que la curadora de su 15 edición es la historiadora del arte, crítica y comisaria de exposiciones Blanca de la Torre. La española se encuentra estos días en Cuenca, y ayer presentó su concepto curatorial junto al alcalde de Cuenca, Ing. Pedro Palacios, y Mgst. Katya Cazar, directora ejecutiva de la FMBC.
Blanca de la Torre destacó que la crisis civilizatoria a la que nos ha enfrentado la pandemia de la COVID-19 ha vuelto imperativa la necesidad de un cambio de rumbo, y considera que ha llegado el momento de generar modos alternativos de conocimiento, y de preservar las sabidurías tradicionales que han quedado marginadas a causa de ciertas lógicas occidentales, materializadas en las formas del petrocapitalismo global: “Lo que ha quedado claro es que, desde que presente y futuro forman un mismo tiempo histórico, ya no basta solo pensar en presente”.
Con el objetivo de asegurar una coherencia con el enfoque conceptual, la propuesta curatorial de la 15 edición de la Bienal de Cuenca atenderá la importancia de construir conocimiento “desde una óptica diferente para la consecución de otro mundo posible”. Esta se desarrollará a lo largo de tres ejes: conocimiento ancestral y tradicional, ecofeminismo crítico o ecofeminismos y escenarios futuribles.
Para ello, se establecerán una serie de pautas para seguir cuidando la huella de carbono a lo largo del ciclo de vida del proyecto. Se reducirá al mínimo el envío de las obras, evitando el uso de transporte aéreo, priorizando la utilización de materiales locales y procesos respetuosos con el medio ambiente, reutilizando materiales y dispositivos de exhibición y aplicando en la medida de lo posible las erres (reducir, reutilizar, reciclar), adelantó la curadora.
El alcalde Cuenca, Ing. Pedro Palacios, afirmó que, pese a lo complejo de la época que se vive, la Bienal va porque ha echado raíces en una tierra de pensamiento fértil: “cuando se produce el mundo tiene puestos los ojos en este proyecto, que ya es parte de exigentes circuitos profesionales.
El arte es un respiro y muestra una esencia humana que no podemos perder”. Añadió que al encontrarse en la Casa-sede de la Bienal de Cuenca, se hace también un homenaje a los testigos y protagonistas de cada Bienal, al pasado pero también al futuro. El Alcalde dio la bienvenida a la curadora Blanca de la Torre y le invitó a recorrer y amar a Cuenca, “sabrá darse un espacio en medio de estos días de tanto trabajo que le esperan”.
La directora Katya Cazar aseveró que el trabajo de Blanca de la Torre hace una incisión en la indiferencia, lleva a reflexionar profundamente sobre el co-habitar del sujeto con su entorno, y es un llamado necesario en medio de estos tiempos pandémicos que son síntoma de un gravísimo cambio climático y de la destrucción medioambiental.
Según defiende Blanca de la Torre, el Bioceno es un concepto que ya ha desarrollado con anterioridad, proponiéndolo como alternativa al de Antropoceno, otro término bastante criticado en algunos de sus ensayos por eludir las implicaciones políticas, económicas y coloniales del deterioro ecológico del planeta y distribuir la responsabilidad de manera homogénea entre todos los “anthropos”.
“Entiendo que todos están pendientes de la selección de artistas, un proceso que ya ha empezado”, subrayó la curadora. Explicó que al tratarse de una bienal internacional, la selección intentará abarcar todas las latitudes, contando con una fuerte presencia de artistas de América Latina y de habla hispana.
La convocatoria para artistas ecuatorianos de la 15 edición de la Bienal de Cuenca estuvo abierta entre el 4 y 31 de enero. Se recibieron 288 correos electrónicos que contienen dossiers artísticos. “Este es un proceso que disfruto mucho, a pesar de que, debido al carácter internacional del proyecto y de su línea conceptual tan específica, no puedo incluir más que un reducido número de artistas de aquí, me interesa conocer bien el contexto de las artes visuales en el país, me sirve como toma de pulso, y es cierto que estoy encontrando algunos artistas muy interesantes, que aunque en esta ocasión no encajan en las líneas de la Bienal, no descarto que puedan formar parte de futuros proyectos”.
En el caso de la selección de los artistas internacionales, la selección se realizará por convocatoria directa, a partir de investigaciones previas que la curadora ha venido realizando: “Aún no podemos adelantarles el número de participantes, ni los nombres, pues estamos, precisamente, en esa definición”.

