Viena.- (EFE).- Los observadores de la OSCE desplegados en el este de Ucrania indicaron hoy que la situación allí es tensa y cambiante, según las impresiones que pudieron recoger ayer de primera mano en ciudades como Járkov, Donetsk, Lugansk y Slaviansk.
Un grupo de expertos que fue a la ciudad de Slaviansk después de que el Ministerio ucraniano del Interior anunciase una operación para recuperar un edificio policial en manos de milicias prorrusas, sólo pudo acceder a la localidad después de que grupos de hombres embozados y fuertemente armados les permitieran entrar.
Los observadores pudieron hablar con personas en la calle, en las barricadas que rodean el edificio policial ocupado y en el hospital de la localidad, según indicó la OSCE en un comunicado.
En Donetsk, aunque el número de barricadas en torno a los edificios ocupados no parece ir en aumento, los observadores consideran que «la situación podría deteriorarse» dado lo cambiante de ésta.
También en Járkov y Lugansk la situación es tensa y puede cambiar con rapidez en función de las circunstancias, indican los expertos del organismo multilateral.
Los 57 estados que forman parte de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) acordaron el pasado mes de marzo el envío de un centenar de observadores a Ucrania para evaluar la situación sobre el terreno.
El presidente de turno de la OSCE, el ministro suizo de Exteriores, Didier Burkhalter, solicitó ayer a todas las partes que rebajaran la tensión, actuaran con responsabilidad y evitasen la confrontación.
Burkhalter está hoy en Kiev para seguir de primera mano la situación en Ucrania.
El plazo del ultimátum lanzado el domingo a los prorrusos por el presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchínov, para que depongan las armas y abandonen los edificios públicos que mantienen ocupados venció hoy a las 09.00 horas (06.00 GMT).
Turchínov, quien anunció anoche que empleará el Ejército para restaurar el orden, firmó un decreto que garantiza que no se perseguirá judicialmente a quienes acaten el ultimátum en caso de que no hayan herido o matado a otros ciudadanos.

