Patricio Valdivieso Espinosa
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Es inobjetable pensar y sentir que, por el mismo hecho de vivir en sociedad, las críticas de terceros, influyen de alguna manera en nuestra convivencia humana; pero no es menos cierto, que está en nosotros medir la importancia que le damos a la “influyente opinión de la gente”; pues, para bien o para mal, siempre existirán, debiendo aprender a coexistir con ellas, sin que esto signifique, permitirles que nos construyan a su antojo, nuestra forma de vida.
Las criticas pueden ser de diversas características, razones o necesidades: unas serán: reflexivas, bondadosas y certeras, llegando el momento preciso para ayudarnos a enmendar los errores que como seres humanos podemos cometer; y, otras, cizañosas, tendenciosas y dañinas, que se sacian con el dolor que causan, la discordia que crean y el enredo que provocan, metiéndose en la vida ajena con la clara intención de dañar a los demás.
Debemos comprender, muchas personas han visto truncadas sus aspiraciones, por temor del que dirán, después de enfrentar criticas emitidas por gente carente de escrúpulos; pero también, hemos sido rescatados por críticas oportunas, que nos han ayudado a enmendar y mejorar nuestro actuar. También hay críticas buenas, pero que son emitidas de forma tosca, siendo más conveniente, manejarlas tinosamente para evitar daños colaterales; recordando que, además hay críticas insignificantes que jamás harán daño. Por ello, realmente, de las críticas negativas hay que rescatar lo positivo, y lo negativo, dejar pasar y enterrarlo en el olvido.
En definitiva, las críticas siempre existirán, pero en sí, cada uno de nosotros, asume la valoración que les damos; y, somos los únicos dueños del peso y contrapeso que les otorgamos. Al sopesar, hay que sentir la importancia que les corresponde: captando los buenos consejos y desechando las criticas infundadas, al final, quien enfrentará, asumirá y pagará las consecuencias sólo somos nosotros mismos; nadie, puede darnos viviendo la vida, por lo tanto, nadie se muere ni se engrandece por una crítica.

