Loja.- (Por. Lindon Sanmartín Rodríguez. S.R. Radio).- La ciudad de Loja vive una de sus tradiciones religiosas y culturales más antiguas y representativas con la celebración de la Fiesta de San Sebastián, Patrono Jurado de la ciudad, una manifestación de fe que convoca a autoridades, instituciones eclesiásticas y ciudadanía en general.
Las actividades centrales se desarrollan con el traslado solemne de la imagen de San Sebastián, previsto a partir de las 16h30, desde su santuario eucarístico hasta la iglesia Catedral. El retorno del Patrono Jurado a la iglesia de San Sebastián se realizará el 20 de enero a las 09h00, como parte del calendario litúrgico tradicional.
A esta conmemoración se unen la Diócesis de Loja y la Fundación Cívica San Sebastián, instituciones que coordinan una agenda que incluye la novena, procesiones, concursos escolares, así como actividades culturales y recreativas con amplia participación ciudadana.
Las festividades religiosas iniciaron desde tempranas horas con la tradicional clarinada a las 05h30, un acto simbólico que invita a renovar la fe y fortalece el sentido de comunidad, constituyéndose en uno de los momentos más significativos para la vida espiritual de la urbe.
La Fiesta de San Sebastián tiene profundas raíces históricas que se remontan a la primera fundación de Loja, el 20 de enero de 1547, cuando la ciudad fue denominada San Sebastián de la Zarza. Desde entonces, el culto al santo mártir ha permanecido vigente como expresión de identidad y protección espiritual.
San Sebastián fue declarado Patrono Jurado de Loja por el Cabildo como divino intercesor y protector, especialmente frente a desastres naturales y epidemias que azotaron la región durante la época colonial. Diversos historiadores coinciden en que esta declaratoria se consolidó tras los devastadores terremotos registrados en los siglos XVII y XVIII, particularmente el ocurrido el 20 de enero de 1749, fecha que reforzó el juramento solemne de celebrar anualmente su festividad.
A lo largo de los siglos, el Cabildo lojano ha mantenido esta celebración como una de las pocas festividades religiosas asumidas de manera institucional desde la colonia, reafirmando el compromiso histórico, cultural y espiritual de la ciudad con su Patrono Jurado.


