El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine, visitó el lunes a las tropas estadounidenses destacadas en Puerto Rico a bordo de un buque de guerra de la Marina, en medio de un despliegue militar reforzado en el Caribe.
La administración del presidente Donald Trump mantiene en la zona una flota inusualmente grande de destructores y ha intensificado los ataques contra embarcaciones sospechosas de transportar droga.
Caine viajó acompañado de su asesor principal, David L. Isom, y aseguró que la visita buscó reconocer el “destacado apoyo” de los militares en las misiones regionales.
Esta es su segunda visita desde que Washington aumentó su presencia naval, que ahora incluye el portaaviones más avanzado del país. En septiembre, Caine y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ya habían inspeccionado el despliegue de marines enviados para ejercicios de entrenamiento.
La visita ocurre mientras Trump evalúa una posible acción militar contra Venezuela, una opción que no ha descartado dentro de su estrategia contra el narcotráfico. En las últimas operaciones, los ataques estadounidenses a presuntas embarcaciones de droga han dejado más de 80 muertos en 21 incidentes, lo que ha generado señalamientos sobre una creciente presión hacia el gobierno de Nicolás Maduro.
A la ofensiva militar se suma un movimiento político: la Casa Blanca designó al llamado Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera, aunque su estructura no corresponde técnicamente a un cartel.
Tradicionalmente, esa clasificación se reservaba para grupos como Al Qaeda o Estado Islámico. La administración expandió la categoría a organizaciones latinoamericanas vinculadas a narcotráfico y tráfico de migrantes, aunque no ha presentado pruebas sobre su participación directa en las embarcaciones atacadas.
Hegseth declaró que la nueva designación brinda “más opciones” para tratar con Maduro, pero evitó detallar si incluiría ataques terrestres dentro del territorio venezolano. Mientras tanto, la presencia militar estadounidense continúa escalando la tensión en el Caribe.

