Muere Marco Proaño Maya, referente político del Ecuador

La política ecuatoriana está de luto. Este sábado 10 de enero de 2026 se confirmó el fallecimiento de Marco Proaño Maya, reconocido dirigente político, exlegislador y férreo defensor de los derechos de los jubilados, quien murió a los 80 años tras una extensa trayectoria dedicada al servicio público, la docencia y la defensa social.

Nacido el 12 de marzo de 1945, en Otavalo, provincia de Imbabura, criado junto a sus cinco hermanos por su madre luego de que su padre muriera. Pasó su infancia en Ibarra, completando sus estudios de primaria en la escuela fiscal Modesto Peñaherrera. Luego de terminar la escuela, la familia se mudó a Quito y Proaño entró al colegio La Salle gracias a una beca.​

Finalizado el colegio, empezó a trabajar en el mismo como profesor, así como en el colegio Manuela Cañizares. Durante este tiempo se interesó por la protección de los derechos de autor y entabló amistad con el escritor Jorge Icaza y con los compositores Jorge Araujo Chiriboga y Carlota Jaramillo.

Trayectoria Política

Marco Proaño Maya fue una figura ampliamente conocida en el escenario político nacional, no solo por los múltiples cargos que ocupó a lo largo de varias décadas, sino por su estilo frontal, su capacidad como orador y una coherencia ideológica que mantuvo hasta sus últimos años.

Su nombre quedó estrechamente ligado a la representación legislativa de Imbabura y a momentos clave de la historia política reciente del Ecuador, especialmente en debates relacionados con la seguridad social y los derechos de los adultos mayores.

Desde muy joven, Marco Proaño Maya vinculó su vida a la política. Inició su militancia en la Concentración de Fuerzas Populares (CFP), en 1979 —año del retorno a la democracia—, asumió un rol protagónico como jefe de campaña presidencial de Jaime Roldós Aguilera. Ese mismo año fue electo diputado por Imbabura, dando inicio a una carrera parlamentaria que se extendería, de manera intermitente, por cerca de dos décadas.

Tras su primer periodo legislativo, retomó la docencia, una faceta que nunca abandonó. Fue profesor en el colegio Manuela Cañizares y catedrático en la Universidad Central del Ecuador y en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia.

En 1988 regresó al Congreso como diputado nacional por el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE). Desde esa agrupación alcanzó uno de los hitos más visibles de su trayectoria política al postularse, en 1992, como candidato a la Vicepresidencia de la República junto a Abdalá Bucaram. El binomio obtuvo el tercer lugar con el 21,97 % de los votos válidos, en una elección marcada por una profunda polarización ideológica.

Su presencia en el Legislativo fue constante. En 1994 volvió a representar a Imbabura y fue designado Vicepresidente del Congreso Nacional para el periodo 1994–1995. Dos años más tarde fue reelegido diputado nacional. Durante la crisis política de febrero de 1997, cuando el Congreso destituyó al presidente Bucaram Ortiz, Proaño Maya fue el único legislador del PRE que lo defendió públicamente en el Pleno.

Años después, el propio Bucaram lo definiría como “un hombre decente, un caballero y un buen diputado”, en alusión a su lealtad política y conducta parlamentaria. Marco Proaño Maya continuó representando a Imbabura en los periodos legislativos de 1998 y 2002, consolidándose como uno de los legisladores con mayor continuidad en la etapa democrática reciente, con seis periodos en el Congreso.

El Defensor de los Jubilados

Más allá de los cargos, el país recordará que fallece Marco Proaño Maya como el máximo estandarte de los adultos mayores. Su obra literaria y jurídica, que incluye títulos como “La Vida no tiene Edad” y “Seguridad Social y Sociedad”, refleja una vida dedicada a combatir la «globalización de la injusticia» contra los pensionistas.

Además de su faceta política, fue un pilar en la promoción cultural como fundador de la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador (SAYCE), defendiendo el derecho de autor como un derecho universal.

El deceso de Marco Proaño Maya marca el fin de una era de oratoria académica en el Legislativo. Su legado permanece en las aulas donde dictó cátedra y en las reformas de seguridad social que impulsó con la convicción de que una sociedad se mide por cómo trata a sus ciudadanos de mayor edad. Ecuador pierde a un caballero de la política y a un jurista de excepción.

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