Video por NASA Jet Propulsion Laboratory
(Por. Miguel Artime | Astronomía para terrícolas).- La orbitadora Dawn de la NASA, que explora la superficie del mayor asteroide del sistema solar: el planeta enano Ceres, ha capturado nuevas imágenes de la superficie de este mundo, que resultan ser más interesantes y misteriosas aún si cabe. En esta ocasión, la NASA acaba de hacer público un vídeo en el que aparece un gran cráter de 3,2 km de profundidad en cuyo centro aparecen puntos blancos que refulgen. El vídeo muestra además imágenes del mayor monte de Ceres, de unos 6,4 km de altura, que cuenta con una ladera de material oscuro, y otra cubierta de franjas blancas y relucientes.
Para Paul Schenk, miembro del equipo de la NASA que coordina la misión Dawn, esta última montaña, con forma de cono (para otros de pirámide), se encuentra entre los rasgos más visibles encontrados en Ceres hasta la fecha. De hecho supera ampliamente en altura al Kilimanjaro, el punto más elevado de África con 5892 metros.
Lo más curioso es que esta cumbre no está asociada con un cráter, que podría haber explicado su formación tras el impacto de un meteorito. ¿Por qué surge este monte en medio de la nada? ¿Por qué una ladera es oscura mientras que la opuesta es clara? Los expertos no lo saben todavía, aunque esperan que nuevas observaciones desde una altura menor puedan aclarar el misterio.
Como comentado, otro de los misterios más llamativos es el relativo al famoso cráter Occator, en cuyo interior se encuentra el punto más brillante de Ceres. La nueva animación creada por la NASA (que encontraréis más abajo) simula la experiencia de sobrevolar esta área. Por cierto, el nombre del cráter viene de la deidad menor romana protectora de los arados, quien era en realidad un asistente de Ceres, diosa de la agricultura.
sobre el material que aparece en el centro de este cráter, y que le hace brillar de forma inusual, los expertos de la NASA aún no pueden determinar su naturaleza. Hasta ahora no han encontrado evidencias que respalden que se trata de hielo. En estos momentos están comparando los datos con las propiedades reflectoras de la sal. Como en el caso de la montaña antes referida, hará falta más investigación para lograr resolver el misterio.

