Loja. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El proceso eleccionario y la regulación de la participación política de hombres y mujeres bajo el principio de paridad de género enfrentan serios cuestionamientos.
En una entrevista en el noticiero Prensa Radial y Noticias Planeta Al Día, de la alianza de medios diario La Hora. S. R. Radio y radio Planeta 106.1, el activista social Bolívar Loján analizó las normativas del Consejo Nacional Electoral (CNE) y las reglas del Código de la Democracia, concluyendo que en el país se trabaja bajo el «parecer» y no bajo el «ser» de la paridad.
El «parecer» frente al «ser» de la paridad
Loján utilizó el proceso constituyente de Chile como un ejemplo de paridad real («el ser»), donde el órgano se conformó con un resultado final de 50% hombres y 50% mujeres mediante mecanismos de balanceo en la asignación de escaños.
En contraste, señaló que en Ecuador la paridad es solo un «parecer» que se limita a la conformación de las listas de candidatos (donde se exige que el 50% de las listas estén encabezadas por mujeres), pero no garantiza un resultado equitativo en la integración final de los organismos.
Como ejemplo cercano, citó el caso del capítulo lojano, donde históricamente la representación femenina ha sido mínima frente a una abrumadora mayoría de hombres.
«Nos han vendido una idea de grandeza que termina siendo un bluff… En el fondo no hay conquistas como tales porque los partidos ponen a los candidatos más mediáticos a encabezar las listas con opciones reales, mientras que a las mujeres las ubican en partidos pequeños con pocas posibilidades», explicó Loján.
La propuesta de un sistema de balanceo
Para corregir esta distorsión, el activista planteó que la ley debería perfeccionarse en la asignación de escaños (método Webster). Propuso que, si en una circunscripción que elige cuatro curules el candidato más votado es un hombre, la segunda curul se asigne automáticamente a la mujer más votada, logrando un balanceo real de 50 y 50 en el resultado final.
Asimismo, criticó la falta de paridad en el Municipio de Loja, donde actualmente hay diez concejales hombres. «Eso de la paridad es un cuento, una victoria pírrica», enfatizó, señalando que las organizaciones políticas provinciales suelen hacer «trucos» para evadir la ley, balanceando la presencia femenina en cantones pequeños para poder colocar listas mayoritariamente masculinas en las cabeceras cantonales más grandes como Loja.
Subrepresentación rural y errores del CNE
Otro de los puntos críticos expuestos por Loján fue la incorrecta distribución de las concejalías rurales por parte del CNE. Según el activista, de los 222 cantones del país, solo 48 cuentan con la cantidad correcta de concejales rurales.
Loján denunció que el CNE comete errores de cálculo que restan representación a los sectores campesinos para sumárselos a las zonas urbanas. Citó el caso de Chaguarpamba, donde correspondía un concejal urbano y cuatro rurales, pero el CNE asignó tres urbanos y dos rurales.
También mencionó el cantón Ceballos en Tungurahua, una zona eminentemente agrícola que actualmente no cuenta con ningún concejal rural.
La necesidad de primarias abiertas
Finalmente, Loján se refirió a las limitaciones que tienen los ciudadanos independientes para participar en la política nacional, sintiéndose «discriminado» por el sistema actual.
El activista abogó por la implementación de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias organizadas por el CNE, lo que permitiría a cualquier ciudadano postularse democráticamente sin la obligación de pertenecer o someterse a las dinámicas de una «hacienda política» (partido o movimiento).


