Sozoranga. Loja. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- Tras las primeras precipitaciones de la temporada, el Bosque de Ceibos del barrio Ceibal, en la parroquia Tacamoros, cantón Sozoranga, ha iniciado su transformación estacional, cubriéndose de un intenso verde que vuelve a posicionar al sector como un atractivo turístico natural del sur del país.
A unos 30 minutos del centro parroquial de Tacamoros, el bosque recibe a los visitantes con un paisaje de árboles frondosos, cuyos característicos troncos abultados y formas caprichosas se cubren de follaje denso. En sus ramas, pericos y otras aves propias del ecosistema acompañan la escena, mientras los musgos colgantes aportan un ambiente místico.
Turismo comunitario y servicios
Los moradores del barrio Ceibal se han organizado para brindar atención a los turistas, ofreciendo hospedaje, alimentación y servicios básicos. En el sitio existe un espacio adecuado para descansar, pernoctar y planificar recorridos con el apoyo de guías locales.
Aunque no hay señal móvil, los visitantes pueden acceder a conexión a internet en puntos específicos. Entre los platos típicos que se preparan constan seco de chivo, gallina criolla, pavo, pato y cerdo, fortaleciendo así el turismo gastronómico rural.
Desde la comunidad se recomienda a los visitantes dialogar con los habitantes y apoyar los emprendimientos locales, como parte de una experiencia de turismo responsable.
Ruta y atractivos complementarios
El recorrido inicia por la vía asfaltada hasta el centro de Tacamoros. En este punto se puede visitar la Casa de los Colibríes, espacio dedicado al avistamiento de decenas de aves que acuden diariamente a alimentarse.
En la ruta hacia Ceibal también se encuentra la quebrada de Telunga, donde los viajeros pueden disfrutar de cascadas y aguas refrescantes, siempre con las debidas precauciones.
Recientemente, el Municipio de Sozoranga entregó una cancha de uso múltiple en el sector, infraestructura que amplía las opciones para acampar y realizar actividades deportivas.
Un destino para todo el año
El Bosque de Ceibos puede visitarse tanto en invierno, cuando los árboles reverdecen tras las lluvias, como en verano, cuando permanecen secos y exhiben una estética singular que no pierde su atractivo paisajístico.
La combinación de biodiversidad, organización comunitaria y nuevos espacios públicos convierte a Ceibal en un destino emergente del turismo rural en la provincia de Loja.



