Loja, (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El cabildo del cantón Loja se prepara para el segundo debate de la ordenanza que busca regular la organización de los directorios barriales, en medio de cuestionamientos sobre su contenido y proceso de construcción.
La normativa, impulsada por el concejal John Espinosa junto a la unidad de Promoción Popular, ha recibido observaciones de dirigentes barriales y sectores académicos, entre ellos la Universidad Técnica Particular de Loja. Las críticas se centran en vacíos jurídicos y ambigüedades que podrían generar conflictos en la aplicación práctica de la norma.
Durante un análisis difundido en el noticiero Prensa Radial Noticias Planeta al Día, los periodistas Pablo Sanmartín Rodríguez y Lindon Sanmartín Rodríguez advirtieron que el proyecto, aprobado en primer debate, carece de claridad en aspectos normativos clave para el funcionamiento de los directorios barriales.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de un debate amplio y técnico. Según el análisis, el proceso de “socialización” implementado no ha garantizado la incorporación efectiva de criterios ciudadanos, reduciéndose a reuniones formales sin incidencia real en la toma de decisiones.
Asimismo, se señala que la ordenanza podría introducir mecanismos sancionatorios excesivos para los dirigentes barriales, así como atribuciones poco claras, lo que pondría en riesgo la autonomía y legitimidad de estas organizaciones comunitarias.
Los analistas también cuestionan la falta de articulación con el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), especialmente en lo referente a la participación ciudadana y la estructura territorial del cantón.
En este contexto, se ha planteado la necesidad de postergar el segundo debate por al menos dos o tres meses, con el fin de abrir un proceso más amplio de deliberación que permita construir una normativa coherente, legítima y funcional.
La forma en que se estructuren los directorios barriales determinará:
La capacidad de los ciudadanos para incidir en la asignación del gasto público
La transparencia en la distribución de recursos municipales
La eficiencia en la identificación y priorización de necesidades locales
El nivel de corresponsabilidad entre ciudadanía y gobierno
La posible incorporación de mecanismos como la rendición de cuentas territorializada —presupuesto por barrio— podría transformar la relación entre Estado local y ciudadanía, generando un modelo más cercano a la gobernanza participativa.
Sin embargo, aprobar una ordenanza sin suficiente debate técnico y social podría derivar en efectos contraproducentes: burocratización de la dirigencia barrial, politización de sus estructuras y debilitamiento del tejido comunitario.
En este contexto, la decisión del cabildo no solo definirá una normativa, sino el rumbo del modelo de participación ciudadana en el cantón Loja en los próximos años.


