Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Los bosques andinos del sur del Ecuador continúan revelando su extraordinaria riqueza biológica. Como resultado de una investigación científica de alto nivel, se descubrieron tres nuevas especies de ranas asociadas a ecosistemas dominados por bambú andino, un hallazgo que aporta información clave sobre la biodiversidad y los procesos evolutivos del país.
El estudio fue desarrollado por investigadores del Museo de Zoología de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en colaboración con el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y la Universidad Ovidius de Constanza, en Rumanía. Los resultados fueron publicados en el Zoological Journal of the Linnean Society, revista editada por Oxford University Press y considerada una de las publicaciones científicas más prestigiosas en el campo de la zoología.
Ciencia de vanguardia para revelar nuevas especies
La investigación se basó en un enfoque integral, que combinó biología molecular, análisis morfológico y bioacústica, permitiendo una caracterización precisa de las nuevas especies. El análisis de ADN, el estudio detallado de la forma corporal y la evaluación de los cantos fueron determinantes para comprender la diversidad y las relaciones evolutivas de estos anfibios.
El docente e investigador Diego Armijos, de la carrera de Biología de la UTPL, explicó que las nuevas especies pertenecen al género Pristimantis, uno de los grupos de ranas más diversos de los Andes. Las especies descritas son Pristimantis chusquea, Pristimantis translucidus y Pristimantis oculolineatus, nombres que reflejan rasgos distintivos de su ecología y morfología.
Pristimantis chusquea está estrechamente asociada al bambú andino del género Chusquea; Pristimantis translucidus debe su nombre a la apariencia parcialmente translúcida de la piel en su saco vocal; mientras que Pristimantis oculolineatus se caracteriza por una línea distintiva en la región ocular.
Ranas especializadas en bosques de bambú andino
Una de las particularidades más relevantes de estas especies es su alta especialización ecológica. Sus colores, patrones y formas corporales les permiten camuflarse eficazmente entre las hojas y tallos del bambú, una adaptación clave para evitar depredadores y sobrevivir en estos ambientes específicos.
El estudio identificó además un fenómeno de evolución paralela, en el que adaptaciones similares surgieron de manera independiente en distintos linajes de ranas, lo que evidencia el papel del bambú andino como motor de los procesos evolutivos en la región.
Ecosistemas estratégicos para la conservación
La investigación destaca la importancia de los bosques de bambú andino como refugios naturales y escenarios fundamentales para la diversificación biológica. De manera relevante, tres de las nuevas especies habitan dentro del Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico, una iniciativa binacional entre Ecuador y Perú destinada a proteger ecosistemas de alto valor ecológico.
El estudio contó con el apoyo financiero de Rainforest Trust y Naturaleza y Cultura Internacional, así como con el respaldo de la Fundación Jocotoco, que facilitó el trabajo de campo en la Reserva Tapichalaca.
Este descubrimiento reafirma el compromiso de la UTPL con la investigación científica de excelencia y la conservación de la biodiversidad, enmarcado en su posicionamiento como la universidad #1 del Ecuador en Ciencias Interdisciplinarias, según el Times Higher Education Interdisciplinary Science Rankings 2026. A través de alianzas estratégicas y grupos de investigación, la universidad continúa proyectando la ciencia desarrollada en el sur del país hacia la comunidad académica internacional.


