Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Las recientes reformas al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), tramitadas por la Asamblea Nacional Legislativa, han puesto sobre la mesa de discusión la urgencia de transformar el rol de los concejales y la dinámica de los cabildos municipales.
En el marco del programa *Expresión Política*, Pablo Sanmartín Rodríguez, expuso un análisis técnico y político sobre cómo estas modificaciones legales no disminuyen las capacidades de los ediles, sino que, por el contrario, elevan su poder político y su responsabilidad de fiscalización.
Sesiones de lunes a viernes: una popuesta de eficiencia
Pablo Sanmartín Rodríguez señala que una de las propuestas centrales derivadas de este análisis es la reestructuración del horario de trabajo de los concejales.
Actualmente, en el Municipio de Loja, los ediles suelen pasar de lunes a jueves en sus cubículos durante las mañanas sin una agenda pública clara, limitando las sesiones formales del cabildo a un solo día a la semana (los martes)., aseveró.
Frente a esto, Pablo Sanmartín Rodríguez se plantea la pertinencia de que el cabildo sesione de lunes a viernes en horas de la tarde, reservando las mañanas para el trabajo de las comisiones y la atención directa a los ciudadanos. Dado que los problemas de la ciudad y del cantón son constantes y diarios, un parlamentarismo de tiempo completo garantizaría una evaluación más rígida y oportuna de las necesidades locales.
Para viabilizar este cambio, se sugiere incitar a los legisladores, como la asambleísta Lucía Del Pozo, a impulsar reformas que obliguen a los cabildos a sesionar diariamente.
Un nuevo parlamentarismo para frenar el populismo
Pablo Sanmartín Rodríguez, advierte que las reformas al COOTAD exigen que las ordenanzas municipales dejen de responder a intereses populistas o superficiales -como históricamente ha ocurrido en Loja desde el retorno a la democracia en 1979, con normativas triviales sobre la venta de guaguas de pan o regulaciones de vestimenta-. Con el nuevo marco jurídico, las ordenanzas requerirán un sustento técnico-jurídico profundo que beneficie directamente al territorio.
Asimismo, se destaca la necesidad de separar el poder legislativo cantonal del ejecutivo (administrado por el alcalde). La propuesta incluye la creación de la figura de un Presidente de la Cámara Edilicia -que recaería en el concejal de mayor votación – para que dirija las sesiones y elabore el orden del día en conjunto con el alcalde, evitando que el ejecutivo controle de manera absoluta la agenda legislativa.
Fiscalización obligatoria bajo responsabilidad civil y penal
Pablo Sanmartín Rodríguez puntualiza que el aspecto más trascendental de las reformas es la precisión y obligatoriedad del control político. De acuerdo con el análisis, si estas normativas hubiesen estado vigentes hace una década, se habrían evitado perjuicios económicos históricos para Loja, tales como:
- El contrato de fotomultas: Que hoy representa una potencial deuda de cerca de 20 millones de dólares para el pueblo lojano.
- El Plan Maestro de Agua Potable: Cuya gigantesca inversión no fue fiscalizada debidamente por el cabildo de su época, privando a la ciudadanía de una obra con plenas garantías.
Con las reformas actuales, la fiscalización y el control político al alcalde ya no son opcionales. Si los futuros concejales omiten su deber de fiscalizar las obras públicas y los recursos del cantón, podrían incurrir en causales de responsabilidad de orden civil y penal, asegura Pablo Sanmartín Rodríguez.
De este modo, el COOTAD busca blindar a los gobiernos seccionales y asegurar que los recursos públicos se traduzcan en un verdadero desarrollo económico, social y de infraestructura.

