Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- La reciente intervención en la vía lateral de paso ha levantado serias alertas y cuestionamientos respecto a su viabilidad técnica y financiera, así lo expone Pablo Sanmartín Rodríguez,l director de programa Expresión Polítika de la alianza de medio diario La Hora, S. R. Radio y radio Planeta 106.1.
Pablo Sanmartín Rodríguez, analizó con preocupación el alcance real de los trabajos que ejecutan las instituciones públicas, advirtiendo que un simple «resanteo» o nivelación de la mesa de rodadura con maquinaria pesada podría constituir un gasto infructuoso de recursos públicos en una zona geológicamente inestable.
Un problema estructural y geológico profundo
La vía lateral de paso, que abarca un trayecto comprometido de entre 14 y 15 kilómetros, presenta fallas críticas en múltiples puntos desde el sector Capulí, pasando por La Argelia, entrada a Ciudad Victoria, El Plateado y las cercanías de Carigan en la vía a Cuenca.
Pablo Sanmartín Rodríguez, comenta que los sectores específicos como Puerto Seco, se evidencia un hundimiento de aproximadamente 5 metros y una alzada de la mesa de rodadura de unos 6 metros, transformando la carretera en una superficie sumamente irregular.
De acuerdo con consultas realizadas a profesionales de la ingeniería geológica con experiencia en el sector minero del sur del Ecuador, la problemática de la zona no es superficial. El área es descrita como una «bomba de agua» y una zona de constante movimiento de masas de tierra, aseguró Pablo Sanmartín Rodríguez.
Según testimonios de moradores locales y líderes barriales confirman que en horas de la noche se escuchan ruidos provenientes del interior de la tierra en el sector del cerro Villonaco, lo que evidencia una actividad subterránea que requiere investigación científica y geológica de gran inversión.
La amenaza a los servicios básicos y viviendas
Pablo Sanmartín Rodríguez, considera que la inestabilidad del terreno no solo afecta la conectividad vial, sino que pone en riesgo la infraestructura estratégica y vidas humanas como:
- Red de agua potable: Por este sector cruza la tubería matriz del Plan Maestro de Agua Potable de Loja, la cual corre el riesgo de sufrir rupturas debido a los deslizamientos.
- Tendido eléctrico: La reciente instalación de postes de luminarias con cableado subterráneo representa un peligro latente. Movimientos de tierra de entre 30 y 50 centímetros registrados en lapsos de pocos días podrían provocar el colapso del cableado energizado.
- Viviendas en riesgo: En Ciudad Victoria, un proyecto habitacional cercano, las viviendas registran daños estructurales severos y agrietamientos comparables con zonas de desastre, debido al desplazamiento del suelo.
¿Quién asumirá los costos de la obra?
Pablo Sanmartín Rodríguez, puntualiza que uno de los puntos más críticos señalados en el análisis es el financiamiento de la reconstrucción definitiva. Existe el temor de que, si el Municipio de Loja asume la obra de manera paliativa, los costos sean trasladados a los ciudadanos a través de la ordenanza de contribución especial de mejoras y obras globales, afectando directamente el patrimonio de las familias lojanas.
Al tratarse de un problema de gran envergadura que involucra fallas geológicas, posibles bolsones de agua o ríos subterráneos a gran profundidad, Pablo Sanmartín Rodríguez enfatizó que la solución definitiva no puede limitarse al uso de motoniveladoras para «maquillar» el problema para la fotografía.
Se requiere de manera urgente la intervención de la Secretaría de Gestión de Riesgos del Ecuador y la asignación de recursos del Estado Nacional, garantizando un diseño técnico que proyecte la seguridad de Loja a largo plazo, concluye Pablo Sanmartín Rodríguez.


