‘Camarada Amalia’ revela que había 15 terroristas cerca de la casa de la niña Soraida

Perú.- (La República.- Ánge Páez).- Isabel Quispe Huamán, «camarada Amalia», apresada durante el «Operativo Mantaro» ejecutado en el distrito de Santo Domingo de Acobamba, el sábado 8 de septiembre, confirmó que pertenecía a un campamento terrorista cuyos integrantes fueron parte de acciones armadas contra las fuerzas de seguridad en Huachocolpa y Sinaycocha, entre otras, que produjeron numerosas bajas.

Señaló que en el campamento, que se encontraba cerca de la vivienda de la fallecida niña Soraida Caso, había al menos 15 terroristas armados, además de  un destacamento femenino y 10 niños. Y que, para entrar y salir del lugar, obligatoriamente los senderistas debían transitar por el hogar de la menor.

Efectivos de las Fuerzas Especiales del Comando de Inteligencia y Operaciones Especiales Conjuntas (CIOEC), dependiente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA), caminaron durante ocho días hasta llegar a las cercanías de la comunidad de Ranrapata, donde, por información de inteligencia, se identificó la existencia de un campamento en el que pernoctaba y se alimentaba una columna senderista que se desplaza en la zona.

Los terroristas llamaban al campamento «Pauca».

El 12 de septiembre, ante la presencia de la fiscal Eneida Aguilar Solórzano, en las oficinas de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote) la «camarada Amalia», de 20 años, reveló valiosa información sobre las actividades de la columna de la que formaba parte.

«¿Los miembros de la columna participaron en acciones armadas?», le preguntaron en la Dircote, según el acta a la que tuvo acceso La República.

«Sí, participaron los camaradas ‘Julio Pucañahui’, ‘Chapo’ o ‘Rodrigo’, quienes se juntaban con los camaradas ‘Antonio’, ‘David’, ‘Lorenzo’ y ‘Raúl’. Tuvieron la tarea de realizar un hostigamiento a una base del Ejército por la localidad de Huachocolpa, de cuya tarea resultaron tres soldados muertos. No se confiscó (robo de armas y munición) nada. Tengo conocimiento de esa acción por comentarios del mismo ‘camarada Julio’ o ‘Pucañahui’, en el 2010, no recuerdo el mes», respondió.

Fuentes militares y policiales informaron que los terroristas mencionados han sido plenamente identificados por la detenida cuando se le mostraron varias fotografías.

Ella también dijo que la columna terrorista, que se desplazaba periódicamente –de hecho, se instalaron cerca de Ranrapata el 1° de agosto de este año porque ahí los senderistas tenían cultivos propios–, cometía asesinatos selectivos. Es decir, en las cercanías de la casa de la niña Soraida.

«Tengo conocimiento de que el ‘camarada Julio Pucañahui’ mató a un poblador de Ranrapata conocido como ‘Don Víctor’. Esto ocurrió el 1° de mayo de este año. Su muerte se produjo porque se le consideró un ‘soplón'», relató la «camarada Amalia».

El homicidio cometido por los terroristas no ha sido denunciado por las autoridades locales de Ranrapata. Prefirieron el silencio cómplice.

Isabel Quispe Huamán, o «camarada Amalia», señaló que los senderistas despliegan una intensa campaña propagandística entre la población para conseguir apoyo, y que encontraban respaldo en algunas comunidades.

QUIÉNES SON

“Los mandos conocidos como los camaradas ‘Julio Pucañahui’, ‘Óscar’ y ‘Elisa’ realizan trabajos de movilización en las poblaciones de Ranrapata, Libertad, Mariposa y San Antonio de Carrizal para ganar su apoyo y confianza. Esa población campesina está sujeta a las directivas que dan los mandos terroristas, en función al desarrollo de su llamada guerra popular democrática encabezada por el ‘camarada José’”, explicó “Amalia”.

El «camarada José» no es otro que Víctor Quispe Palomino, el cabecilla de la organización criminal que actúa desde 1999 en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem).

Al ser preguntada por los líderes de Sendero Luminoso, la «camarada Amalia» confirmó lo que la comunidad de inteligencia terrorista sabía.

«Solo tengo conocimiento de que se encuentra a cargo del ‘camarada José’ (Víctor Quispe Palomino), y los que lo siguen son el ‘camarada Raúl’ (Jorge Quispe Palomino), el ‘camarada Alipio’ (Orlando Borda Casafranca), el ‘camarada Guillermo’ (Víctor Castro Ramírez, muerto en combate el 5 de septiembre de este año, precisamente, como parte de las acciones del Ciodeg, con la intervención de equipos de élite de la Dircote y la Dirandro), y el ‘camarada Gabriel’ (Martín Quispe Palomino, que dirigió las acciones terroristas en la selva del Cusco). Nadie más», contestó.

Fuentes militares y policiales que participaron de la «Operación Mantaro» manifestaron que las declaraciones de la «camarada Amalia» demuestran que la información de inteligencia que se usó para la ejecución del operativo era correcta. Lo que se confirma con el conocimiento detallado que tiene la senderista detenida sobre el funcionamiento del campamento «Pauca» y de sus dirigentes e integrantes.

«Amalia», además, reconoció a Tarcela Loya Vílchez, «camarada Olga», la coordinadora de todos los campamentos senderistas y del adoctrinamiento de los niños.

Relató que a los cinco años, cuando los senderistas se llevaron a los pobladores de la comunidad de Río Blanco, en Pangoa (Satipo, Junín), su padre la llevó con el grupo. Y que al cumplir los 15 años se encontraba en un campamento en Vizcatán, donde le enseñaron a disparar.

«Estudiaba, hacía deporte y también teníamos prácticas de tiro. En el 2008 salimos de Vizcatán y nos trasladamos al campamento de Huayrapa (distrito de Pampa Hermosa, Satipo, Junín) en dos grupos. A mí me tocó estar bajo el mando del ‘camarada Julio Pucañahui’, como mando político. Como mando militar estaba la ‘camarada Elisa’, y como mando logístico la ‘camarada Elizabeth’. Éramos 15 combatientes. Realizábamos trabajos en la chacra (del partido), trasladábamos víveres, estudiábamos y hacíamos ejercicios de tiro con fusil AKM. Ahí estuvimos hasta el 2011», expresó.

Al comenzar el 2012 se trasladaron al campamento «Pauca», luego de un mes se pasaron a la comunidad Mariposa, para retornar a «Pauca», salir a terrenos agrícolas de Sinaycocha, hasta que en la primera semana de agosto retornaron a «Pauca», desde donde reiniciaron sus actividades terroristas.

«Incursionamos en tres oportunidades en el pueblo de Paucarpampa, bajo el mando de ‘Elisa’ y ‘Julio Pucañahui’. Esto fue hasta setiembre», cuando la capturaron.

Para las fuentes militares y policiales, por el tiempo que la «camarada Amalia» permaneció con los terroristas, la información que maneja es de mucho valor para la preparación de nuevas operaciones contra la organización terrorista del Vraem.

Cada uno tenía un fusil

Según la información suministrada por la «camarada Amalia», el mando político del campamento de «Pauca» era el ‘camarada Julio Pucañahui’. Como mando militar actuaba ‘Elisa’ y como mando logístico ‘Elizabeth’.

Isabel Quispe Huamán también identificó a los «combatientes» que se encontraban en el campamento. Ellos son las camaradas ‘Cleofé’, ‘Doris’, ‘Marleny’, ‘Cecilia’, ‘Ida’, ‘Griselda’, ‘María’, ‘Graciela’, ‘Donatila’, ‘Noemí’, ‘Rita’, ‘Irene’ y ‘Guillermina’.

También los camaradas ‘Martín’, ‘Óscar’, ‘Marcos’, ‘Alfredo’, ‘Chapo’ o ‘Rodrigo’, ‘Héctor’, ‘Mariano’ y ‘Cirilo’. Cada uno con fusiles Klashnikov o Galil.

Nueve menores de edad: ‘Rosa’, ‘Nora’, ‘Betty’, ‘Carla’, ‘Nelva’, ‘María’, ‘Margot’, ‘César’ y ‘Carlos’.

Todos, excepto «Amalia», que se encontraba rezagada, consiguieron escapar. Para evitar la persecución, los terroristas hicieron fuego contra los efectivos.

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