Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- Pablo Sanmartín Rodríguez, director del programa Expresión Politika de S.R. Radio y Radio Planeta 106.1, ha iniciado el debate sobre el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT) de Loja, calificándolo abiertamente como un «estorbo» para el progreso del cantón.
En una reciente intervención, Pablo Sanmartín Rodríguez expresó su profunda preocupación por la falta de visión y las limitaciones que, a su juicio, impone este documento al desarrollo de la provincia.
Pablo Sanmartín Rodríguez, quien revisó personalmente el PDOT, lo describe como un documento extenso, de aproximadamente 1600 páginas, que, si bien contiene información valiosa sobre la situación actual de Loja, carece de proyecciones de desarrollo significativas. «No es ninguna maravilla».
Afirmó, señalando que gran parte de su contenido se enfoca en aspectos administrativos, como la repotenciación del tendido eléctrico o las redes de distribución de agua potable, con proyecciones hasta el año 2037. Sin embargo, para , Pablo Sanmartín Rodríguez, estas proyecciones temporales son insuficientes y no abordan la necesidad de un crecimiento sostenido.
El director de Expresión Politika lamentó que el PDOT se haya convertido en una «camisa de fuerza» que impide la ejecución de proyectos ambiciosos, como el desarrollo paisajístico de las riberas de los ríos Malacatos y Zamora. «Nos han dicho que no podemos porque el PDOT está allí», enfatizó, argumentando que el documento actual fomenta la «involución» en lugar de la «evolución» de la sociedad lojana.
Una de las críticas más contundentes de , Pablo Sanmartín Rodríguez es la ausencia de un proyecto emblemático que impulse el desarrollo económico y social de Loja. En su lugar, el PDOT parece orientarse a la necesidad de mayores recursos para el gasto corriente, lo que se traduce en más impuestos para los ciudadanos. «Está diseñado para financiar piponazgo, no desarrollo», sentenció.
Ante este panorama, , Pablo Sanmartín Rodríguez propone una solución audaz: la institucionalización de la Junta de Recuperación de la Provincia de Loja. Esta entidad, que ya existió en el pasado y permitió la supervivencia del territorio, debería ser convocada nuevamente para que un grupo de ciudadanos bien intencionados, incluyendo actores sociales y políticos, guíe el desarrollo de la provincia. Sanmartín sugiere que el actual prefecto de Loja debería liderar esta convocatoria, no para dirigir la Junta, sino para facilitar su reinstalación.
El debate se extiende a la defensa del Banco de Loja, cuya existencia, según Sanmartín, es crucial para el interés financiero de la provincia. Citando un decreto legislativo de 1969, que autorizó la constitución del Banco de Loja como una sociedad de economía mixta para fomentar la producción y el desarrollo de Loja y Zamora Chinchipe, Pablo Sanmartín Rodríguez subraya la importancia de esta institución como un «banco central pequeñito» para la provincia. La Junta de Recuperación, en este contexto, sería fundamental para defender este patrimonio financiero ante intereses externos.
Pablo Sanmartín Rodríguez concluye que el desarrollo de Loja no debe medirse en años, sino en la capacidad de albergar a una población creciente, proyectando la ciudad para un millón o un millón y medio de habitantes.
Para lograrlo, es imperativo industrializar los recursos naturales de la provincia y tomar decisiones políticas audaces que superen las limitaciones impuestas por documentos como el PDOT actual. «El PDOT es el retraso, la involución a Loja», finalizó, instando a la ciudadanía a defender los intereses de la provincia.



