Quito. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- La Fundación FIDAL, el Concurso de Excelencia Educativa y el Foro Permanente de Exministros de Educación organizaron en Quito el conversatorio “Perspectivas educativas 2026”, un espacio de análisis y reflexión orientado a examinar los principales retos y oportunidades del sistema educativo ecuatoriano frente a los desafíos del contexto actual.
El encuentro reunió a cerca de 50 participantes, entre autoridades, docentes, jóvenes y expertos en educación, y fue moderado por Claudia Arteaga, directora ejecutiva de FIDAL. El panel contó con la participación de los exministros de Educación Rosalía Arteaga, Freddy Peñafiel, Monserrat Creamer y Daniel Calderón, quienes aportaron diversas miradas desde la experiencia en la gestión pública y académica.
El eje central del diálogo giró en torno al uso de la inteligencia artificial en la educación, planteado desde la interrogante: ¿enemigo o aliado? En un escenario marcado por la acelerada digitalización, los ponentes coincidieron en que la IA constituye una herramienta con alto potencial, siempre que su aplicación esté guiada por criterios pedagógicos, pensamiento crítico y principios éticos.
Freddy Peñafiel subrayó que la inteligencia artificial no debe reemplazar el pensamiento humano, sino complementarlo, destacando la importancia de formar estudiantes capaces de discernir y tomar decisiones responsables en entornos digitales cada vez más complejos.
Por su parte, Rosalía Arteaga enfatizó la necesidad de diferenciar entre información y formación en el contexto tecnológico actual. Si bien reconoció las oportunidades que brinda la tecnología, advirtió que el verdadero desafío educativo radica en la construcción de criterio, valores y pensamiento crítico, más allá del acceso inmediato a datos.
En su intervención, Monserrat Creamer destacó la urgencia de humanizar la educación y repensar el sentido del proceso formativo. Planteó que la reflexión central debe enfocarse en el tipo de personas que se busca formar y en la sociedad que se desea construir, resaltando la importancia de políticas públicas educativas sostenidas y con visión de largo plazo.
Desde una perspectiva generacional y territorial, Daniel Calderón invitó a reflexionar sobre a quién está dirigida la educación y qué se espera de ella en contextos atravesados por la desigualdad y la violencia. Señaló que, aunque la educación no puede resolver por sí sola todos los problemas sociales, no es posible alcanzar el desarrollo social y económico sin un sistema educativo sólido, reconociendo además el rol fundamental de los docentes como agentes cotidianos de cambio.
El conversatorio “Perspectivas educativas 2026” reafirmó la necesidad de fortalecer el diálogo intersectorial y concebir la educación como un proyecto colectivo, ético y profundamente humano, capaz de responder a los desafíos del presente sin perder de vista las exigencias del futuro.


