Quito. (Pablo Sanmartín Rodríguez).- El Gobierno del presidente Daniel Noboa Azin presentó la Política de Estado para el Sector Agropecuario Ecuatoriano 2025–2034 “Manos para el Campo”, una hoja de ruta que busca dinamizar el trabajo de los productores y transformar estructuralmente el campo ecuatoriano mediante innovación, investigación y tecnología.
La política reconoce al sector agropecuario como un pilar estratégico en los ámbitos alimenticio, productivo, social, económico y ambiental. Actualmente, este sector representa el 8,6 % del Producto Interno Bruto, genera más de 9.700 millones de dólares y sostiene a uno de cada tres ecuatorianos con empleo, especialmente en zonas rurales.
Durante la presentación, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, destacó que el documento aborda temas fundamentales como educación agrícola, financiamiento y acceso a mercados.
“Es un documento muy bien pensado y cubre todos los temas importantes: educación agrícola, financiamiento y mercados, un tema básico que hemos sufrido todos los que hemos trabajado en el campo”, afirmó.
El ministro subrayó que esta política marca el inicio de un amplio diálogo entre los actores del sector y resaltó el significado del nombre “Manos para el Campo”, en alusión al trabajo directo de agricultores, ganaderos y pescadores.
Diez ejes estratégicos hasta 2034
La Política de Estado se estructura en diez ejes estratégicos:
Fomento a la productividad, calidad e inocuidad
Desarrollo de mercados
Acceso a servicios e infraestructura
Fortalecimiento de la asociatividad y participación
Sostenibilidad ambiental y gestión de riesgos
Modernización e innovación institucional
Apoyo a la Agricultura Familiar Campesina
Bienestar rural
Financiamiento y seguros
Educación, innovación, capacitación y asistencia técnica
El objetivo es que, para 2034, Ecuador se consolide como líder regional en sistemas agroalimentarios sostenibles, fortaleciendo la seguridad y soberanía alimentaria.
Respaldo técnico y participación sectorial
Renzo Galgani, representante en Ecuador del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), señaló que la política constituye una hoja de ruta estratégica para la próxima década.
“Es una política que reconoce que el agro es seguridad, soberanía, empleo rural, identidad cultural y sostenibilidad ambiental”, expresó, destacando que fue construida mediante un proceso estructurado y participativo.
Desde el sector productivo, Mercedes Salazar, agricultora de Cumbayá, valoró el énfasis en la Agricultura Familiar Campesina.
“Ya no nos sentimos tan solos; hay más interés en que nuestros productos lleguen a los mercados y que nuestros hijos puedan seguir en el campo”, manifestó.
Acciones inmediatas y entregas a productores
Como parte de la implementación, en un evento realizado en la Estación Experimental Santa Catalina del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), se entregaron cuatro Soluciones de Mecanización Agropecuaria (SOMA), beneficiando a 156 productores de Pedro Moncayo y Cayambe, con una inversión superior a 178.000 dólares.
50 productores del cantón Mejía recibieron kits agrícolas parcialmente subvencionados para fortalecer la producción de papa.
Se otorgaron 26 títulos de propiedad de tierras.
Productores de Píntag recibieron planos de infraestructura hidráulica.
Estas acciones reflejan el enfoque práctico de la política pública, orientada no solo a la planificación estratégica, sino también a resultados concretos en territorio.


