(Redacción Lindon Sanmartín Rodríguez).- En la madrugada del sábado, misiles Tomahawk sobrevolaron el centro de Teherán en un ataque que marca una nueva fase en la escalada entre Israel e Irán. Varias detonaciones sacudieron la capital iraní y dos grandes columnas de humo fueron visibles desde distintos puntos de la ciudad. El Ministerio de Sanidad iraní desplegó ambulancias en las zonas afectadas, aunque inicialmente no se confirmaron víctimas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la operación a través de un video publicado en su red social mientras permanecía en su club de golf en Florida. “Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles”, afirmó, al tiempo que ofreció a las fuerzas iraníes elegir entre la “inmunidad” o “una muerte segura”. También aseguró a la población iraní que “la hora de vuestra libertad está al llegar”.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó la acción como un “ataque preventivo”, argumentando que Irán acelera el desarrollo de misiles balísticos con capacidad de alcance regional y potencial internacional.
Conversaciones fallidas y despliegue militar
El operativo se produce apenas un día después de que Irán y Estados Unidos mantuvieran conversaciones en Ginebra, mediadas por Omán. El ministro de Exteriores omaní, Badr Albusaidi, había señalado que Teherán aceptaba reducir el enriquecimiento de uranio a niveles cercanos a cero y transformar sus reservas en combustible nuclear.
Sin embargo, Trump declaró el viernes que Irán “no estaba dispuesto a darnos lo que necesitamos”, intensificando la retórica tras semanas de creciente presión diplomática y militar.
En paralelo, Washington desplegó el portaaviones USS Gerald R. Ford en el Mediterráneo oriental, el mayor buque de guerra del mundo, en lo que analistas describen como el mayor despliegue estadounidense en Oriente Medio en décadas. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que sería “un problema muy grave” si Irán se negaba a negociar sobre su programa de misiles balísticos.
Décadas de tensión
La confrontación entre Washington y Teherán se remonta a 1979, tras la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense. En 2015, ambas partes alcanzaron un acuerdo nuclear con potencias internacionales, del cual Trump se retiró en 2018, reimponiendo sanciones.
En 2020, Estados Unidos ordenó la muerte del general iraní Qasem Soleimani en Bagdad, lo que profundizó la hostilidad bilateral. Más recientemente, en junio de 2025, durante doce días de guerra abierta entre Israel e Irán, fuerzas estadounidenses bombardearon instalaciones nucleares iraníes.
El 28 de febrero de 2026, Trump anunció el inicio de lo que definió como “operaciones de combate mayores”. El Organismo Internacional de Energía Atómica tenía previsto celebrar discusiones técnicas con Irán el lunes, aunque su realización ahora es incierta.
Extensión regional del conflicto
La escalada no se limitó a Irán. En Irak, se observaron columnas de humo cerca de una base estadounidense próxima al aeropuerto de Erbil tras reportes de explosiones. Medios locales señalaron que los misiles habrían sido interceptados.
Además, un ataque con drones alcanzó una sede de la milicia proiraní Kataib Hezbollah al suroeste de Bagdad, causando al menos dos muertos.
En el Golfo, sistemas de defensa aérea Patriot interceptaron misiles iraníes dirigidos hacia Doha y Dubái, generando fuertes explosiones y activando sirenas antiaéreas en ambas ciudades en plena jornada de Ramadán.
Irán, Israel e Irak cerraron sus espacios aéreos al tráfico civil, mientras embajadas estadounidenses en la región instaron a sus ciudadanos a refugiarse.

