Zapotillo. Loja. (Lindon Sanmartín Rodríguez).- El Proyecto de agua potable en Zapotillo fracasa, pese a una inversión cercana a los cinco millones de dólares financiados mediante crédito del Banco de Desarrollo del Ecuador, según denuncias ciudadanas que cuestionan la planificación, ejecución y recepción de la obra.
La infraestructura, iniciada en 2018 durante la administración de la exalcaldesa Juliana Rogel y concluida en el período 2019–2023 del exalcalde Freddy Vidal, contemplaba la captación de agua subterránea en el sector Saucillo, ubicado a 20 kilómetros de la cabecera cantonal de Zapotillo.
Sin embargo, de acuerdo con Martín Mega, exvocero de la veeduría ciudadana que fiscalizó el proceso, el sistema nunca logró abastecer de agua potable a la población. Actualmente, el 90 % del cantón continúa consumiendo agua entubada y clorada proveniente de un sistema antiguo ejecutado en 2009.
Cuestionamientos a los estudios técnicos
Martín Mega señaló que los estudios técnicos —contratados por un monto aproximado de entre 250.000 dólares— determinaron supuesta abundancia de agua en Saucillo. No obstante, tras la instalación de tuberías, tanques de reserva y más de 20 kilómetros de conducción, las perforaciones realizadas no encontraron el caudal necesario.
Según la denuncia, se efectuaron al menos cinco perforaciones sin resultados positivos, lo que convirtió la obra en un “proyecto fallido”. Pese a ello, fue inaugurada oficialmente.
La veeduría presentó denuncias ante organismos de control y entidades financieras, pero asegura que no obtuvo respuestas concluyentes ni acceso completo a la información contractual.
Financiamiento y responsabilidades
El proyecto fue financiado con un crédito cercano a los cinco millones de dólares, de los cuales aproximadamente dos millones serían no reembolsables y el resto reembolsables, lo que compromete recursos municipales futuros.
La obra fue recibida en 2023 por la actual administración del alcalde Burner Moncayo, aunque hasta la fecha no cumple con el objetivo para el que fue contratada.
Martín Mega advierte que, de no emitirse oportunamente los títulos de crédito correspondientes, el cantón podría enfrentar cobros con intereses en futuras administraciones, como ocurrió anteriormente con otras obras municipales.
Nuevo intento de solución
Ante el fracaso del sistema subterráneo, la actual administración impulsa una alternativa mediante captación superficial de agua desde el río, con la instalación de una planta compacta. Sin embargo, existen preocupaciones ambientales y técnicas debido a la cercanía de un relleno sanitario mancomunado aguas arriba.
Mientras tanto, barrios y comunidades continúan reportando problemas de abastecimiento, baja presión y calidad deficiente del líquido vital.
Clamor ciudadano
El caso ha generado cuestionamientos sobre la fiscalización del Concejo Municipal y la actuación de los organismos de control. Para los denunciantes, la situación vulnera el derecho constitucional al acceso al agua potable.
“Es un crimen que, teniendo dos ríos cerca, el cantón no tenga agua potable segura”, sostuvo Mega, quien calificó la inversión como uno de los mayores fracasos en infraestructura básica en la historia reciente del cantón.


